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C I E N C I A  Y  T E C N O L O G I A

La Habana, 8 de Diciembre de 2004

Cuba “fertiliza” el aire
El país retiene más dióxido de carbono que el que emite,
con lo cual contribuye a disminuir los gases de efecto invernadero
que calientan el Planeta


POR RAISA PAGES —de Granma Internacional

CON un índice de cobertura forestal de 23,4% del territorio nacional, Cuba evalúa la capacidad actual de retener carbono de la atmósfera por parte de los recursos boscosos existentes, los cuales constituyen la principal fuente de absorción de los gases que recalientan el Planeta.

 El sector forestal presentó durante este año un programa de desarrollo hasta el 2015, el cual permitirá aumentar las plantaciones maderables hasta cubrir 29,3% del archipiélago caribeño.

 Con ese ambicioso plan el patrimonio forestal se incrementará en áreas en que no se plantará la caña de azúcar y otros cultivos. El programa se dirige, además, a enriquecer los bosques naturales y protegerlos.

 Las especies arbóreas “fertilizan” la atmósfera, por su capacidad de retener dióxido de carbono, uno de los gases de efecto invernadero. Los árboles actúan como si limpiaran el aire de gases nocivos para el Planeta.

 Las respuestas del bosque a determinadas cantidades de emisiones de carbono no son iguales en las diversas especies forestales. Por eso se evalúan en Cuba unos 16 tipos de árboles como pinos, bambú, almácigo, majagua y otros.

 El investigador titular Arnaldo Alvarez Brito, quien preside el proyecto El Sector Forestal y el Cambio Climático en Cuba, participó como experto del panel regional que investigó, en 1993, los ecosistemas terrestres comprendidos entre el Trópico de Cáncer y el de Capricornio, en el continente americano.

 Brito explicó a este semanario que, en 1990, la Isla era un país emisor de carbono por el desarrollo de tecnologías basadas en el uso del petróleo y sus derivados, debido a que esos insumos provenían de la antigua Unión Soviética, mediante relaciones favorables de intercambio comercial.

Con la ruptura comercial con el antiguo campo socialista, la carencia de combustible provocó que se asumieran otras tecnologías más ahorradoras de combustible y menos contaminantes.

 La situación cambió en 1994. En un segundo estudio, efectuado en ese año, arrojó que la nación adquirió la capacidad de sumidero de carbono, al tener una absorción de 2,8 gigagramos de carbono (es decir retiene más carbono que el que emite).

EN LAS ZONAS BAJAS

 Entre los posibles impactos del cambio climático en Cuba se incluyen penetraciones del mar en zonas bajas. Para elaborar estrategias de mitigación ante este fenómeno se seleccionó a la empresa forestal integral Guanahacabibes, en el extremo occidental del país.

 En esa zona de Pinar del Río, la punta más sobresaliente al oeste del archipiélago, se evaluaron los efectos en los manglares costeros, las alteraciones de superficie y los cambios en la composición de especies de los ecosistemas.

 Esa entidad, apuntó Brito, necesitaba una estrategia de adaptación. Se identificaron las áreas más bajas, las zonas que podría cubrir el mar en el futuro e iniciar la aplicación de esos resultados en su proyecto de ordenación forestal a largo plazo. Se indicó comenzar la explotación boscosa de las áreas con mayores probabilidades de perderse.

 Como parte del proyecto se ejecutan, además, posibles impactos y estrategias de adaptación en otras empresas forestales cubanas, como las de Matanzas, Villa Clara y Baracoa, La Palma, Mayabeque, Ciénaga de Zapata, Ciego de Avila y Gran Piedra.

 En la evaluación de los recursos forestales del mundo para el 2005, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), orientó medir, además,  la biomasa proporcionada por hojas, raíces y los residuos del bosque que ya no están vivos como ramas y árboles muertos.

 Brito anunció que Cuba está trabajando en este mismo tipo de medición de la FAO a escala nacional.

MERCADO DE CARBONO

 Con la entrada en vigor del Protocolo de Kyoto el próximo 16 de febrero, Cuba podría acceder al mercado internacional de emisiones de carbono, uno de los mecanismos implementados por ese acuerdo internacional.

  Todos los países desarrollados que firmaron y ratificaron ese documento, están legalmente obligados a cumplir con sus compromisos o cuotas de emisión. Las naciones altamente contaminantes tienen dos alternativas de reducción de emisiones. Una es el cambio tecnológico de todo su desarrollo industrial para rebajar la contaminación. La otra es el mercado de cuotas de carbono.

 El comercio de cuotas de carbono es un mecanismo por el cual las naciones industrializadas pueden entrar en negociaciones con los países subdesarrollados para financiar proyectos de reforestación o programas de energías renovables en sus sistemas productivos.

 Para el investigador Arnaldo Brito, este mercado de carbono no es una solución del problema sino una negociación, porque de forma global se mantienen las emisiones.

 

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