La máxima crueldad de Rumsfeld
POR MATTHEW
ROTHSCHILD*
The Progressive (Tomado de Rebelión)
ESTADOS
Unidos (EE.UU.), afirma la Cruz Roja, está inmerso
en actos equivalentes a la tortura (que se realiza)
en Guantánamo. Y mientras el Pentágono niega las
acusaciones, las pruebas aportadas por la Cruz Roja
deben inquietar a todos los estadounidenses con
conciencia.
El
sistema que el Pentágono ha puesto en marcha en
Guantánamo, "no puede considerarse de ninguna manera
más que como un sistema intencionado de tratamiento
cruel, inconcebible y degradante y una forma de
tortura", concluyó la Cruz Roja en un informe
enviado a Washington, según The New York Times.
Los
presos son aislados en celdas durante tiempo
indefinido y están sometidos a "música y ruidos
fuertes y persistentes y frío de forma prolongada",
dice el informe según The Times. También
menciona el informe, que se dan palizas (a los
presos).
Quizás más siniestro encuentra la
Cruz Roja el hecho de que el personal médico y otro
personal sanitario estuvieran aportando información
sobre la vulnerabilidad de los presos en los
interrogatorios, lo que el informe denomina
"flagrante violación de la ética médica".
El
Pentágono incluso tiene un inofensivo grupo de
psicólogos que trabaja mano a mano con quienes
realizan los interrogatorios. Este grupo, denominado
"Equipo Científico de Asesoramiento de la Conducta",
se le conoce por el cursi apodo de "galleta", afirma
The Times.
Utilizar a médicos en actos de tortura es una de las
bajezas más viles en las mayores crueldades de
Donald Rumsfeld. Esto no ocurre sólo en Guantánamo
sino también en Abu Ghraib y en todas partes. Según
la prestigiosa revista médica The Lancet,
médicos y otros profesionales de la sanidad fueron
"cómplices" en las torturas en Abu Ghraib y en
Afganistán.
"El
sistema médico colaboró en el diseño físico y
psicológico y en la puesta en marcha de los
interrogatorios coercitivos", señala el artículo.
En una
ocasión, un prisionero entró en parada (cardíaca)
tras una paliza y quedó aparentemente en estado de
inconsciencia. "El equipo médico le reanimó y
permitió que la tortura continuase", según afirma
The Lancet.
Muchas
veces, médicos u otros profesionales sanitarios
están presentes cuando se llevan a cabo torturas o
saben que se producen y no informan a las instancias
pertinentes, manifiesta The Lancet. Los
médicos encubrieron torturas mortales en Iraq y
Afganistán.
"Médicos atribuían de forma rutinaria la causa de la
muerte en los certificados médicos a ataques al
corazón, golpes de calor, o causas naturales sin
señalar la causa antinatural de la muerte", señala
el artículo.
El
Congreso (de EE.UU.) debe investigar las nuevas
acusaciones de la Cruz Roja junto con otras
(acusaciones) muy graves relativas a Afganistán y
Abu Ghraib. El control de los republicanos en el
Congreso puede impedir la investigación si quieren
pero esto es una mancha en el honor de la nación.
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