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Leyanet y Erick no competirán más
Alfonso Nacianceno
foto de josé m. correa
Los laureados gimnastas
Leyanet González y Erick López decidieron retirarse
de las competencias después de integrar por más de
15 años los equipos cubanos.
Así
lo confirmaron a Granma los respectivos mentores de
quienes han sido genuinos exponentes de este
deporte, ahora enfrascados en su proceso de
desentrenamiento para asumir otras funciones.
Leyanet repasa junto a
Fernando Véliz, su guía en el concluido ciclo
olímpico, los secretos de la planificación de las
clases, interesada en incorporarse al grupo de
entrenadores del Cerro Pelado. Por estos días hizo
un alto en esa labor para participar como invitada
en el VIII Congreso de la UJC.
Sin pretender hacer un
minucioso recuento de la trayectoria de su alumna,
relata Véliz que, con solo 10 años de edad, Leyanet
fue subtitular nacional y se sumó a la preselección
de mayores desde 1988. En los Juegos Panamericanos
de La Habana'91 (12 años) logra la medalla de oro en
viga, inicio del camino hacia otras actuaciones
relevantes como las dos preseas de bronce —manos
libres y caballo de salto— de la Copa Mundial'04, en
una carrera que ha impulsado a la par de compartir
la vida junto a Erick López, padre de su pequeño
hijo.
Este comentarista conversó
con Erick en una ocasión y también mostró interés
por dedicarse a enseñar la gimnástica al retirarse.
Su entrenador, Ernesto Izaguirre, ve en este joven
de 32 años de edad que entró al equipo Cuba en 1989,
a un deportista de férrea voluntad y disciplina
intachable. Esas virtudes lo llevaron a convertirse
en el Rey de los Juegos Panamericanos de Winnipeg y
R. Dominicana, donde consiguió 5 y 6 galardones
dorados, respectivamente.
"Debe estar satisfecho al
tener en casa su medalla de plata en las barras
paralelas del Campeonato Mundial'01, los quintos
puestos entre los máximos acumuladores de iguales
certámenes del 2001 y 2003, incluirse dos veces
(1999 y 2003) en la lista de los 10 Mejores de
Latinoamérica y ganar dos bronce en Copas del
Mundo", argumenta Izaguirre.
La vida de Leyanet y Erick
se ha realizado entre el amor a la familia, a su
país y a la gimnástica. Las opiniones de sus
maestros así lo confirman para satisfacción de
quienes han tenido la dicha de compartir o, al
menos, conversar con ellos. |