En el teatro
siempre se olvida algo
POR SANDRA DEL VALLE CASALS
El grupo Teatro D’Dos, bajo la
dirección artística y general de Julio César
Ramírez, cierra este fin de semana el ciclo de
presentación de la obra Siempre se olvida algo,
texto del desaparecido dramaturgo cubano Virgilio
Piñera, en la Sala Adolfo Llauradó del Teatro
Estudio.
Siempre se olvida algo, obra
escrita en la década de los sesenta, es uno de esos
bocetos teatrales que Virgilio expandía sobre el
papel como parte de su creación urgente. Pieza
menor, según clasificaciones estigmatizantes, pero
que adquiere ese genuino tono absurdo piñeriano con
la puesta en escena de Julio César Ramírez y la
validez histriónica de la establecida actriz Corina
Mestre o la joven Beatriz González.
Autor de un texto memorable como
Electra Garrigó, auténtica escritura sobre los
antecedentes griegos, Virgilio Piñera postulaba la
libertad individual como necesidad inmanente de la
existencia, objeto que viene en sus obras como una
constante aprendida.
"Encontraremos aquí, una vez más, el
absurdo filosófico, el pirandelliano enfrentamiento
de puntos de vista diversos y el juego enajenado
como lectura sintética y expansiva de la realidad;
signos que, junto a la siempre clara potencialidad
escénica, prevalecen en la obra del poeta, y se
reordenan en esta pieza para entregarnos una farsa
extraña y exquisita", citan las notas al programa.
Con motivo de su décimo cuarto
aniversario, el grupo Teatro D’Dos recrea su cosmos
estético y formal, en la satisfactoria aprehensión
del sentimiento dramatúrgico del escritor y poeta
Virgilio Piñera. Teatro D’Dos se distingue por el
privilegio de la producción teatral doméstica, por
la preferencia del pequeño formato como espacios de
íntimo diálogo con el público, y el manejo
consciente de la herencia cultural de las tablas
cubanas como legitimación de su función artística.