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FESTIVAL INTERNACIONAL CULINARIA 2004
Prioridad a las cocinas
internacionales
POR ALBERTO POZO -especial para Granma
Internacional-
POR las cocinas nacionales es el tema del
debate central del Festival Internacional Culinaria
2004, de la Federación de Asociaciones Culinarias de
la República de Cuba, que se celebrará en el hotel
Nacional, La Habana, del 13 al 19 de septiembre de
este año.
La cocina nacional, reflejo de la personalidad
propia de cada pueblo, en las circunstancias
mundiales de hoy, es una columna principal de la
cultura y debe constituir un baluarte de la
economía.
El hombre se humanizó, se diferenció del animal,
a partir de la producción de sus instrumentos y de
su invento de la cocina. A partir de este momento,
inició el desarrollo de su creatividad, de su
espiritualidad.
Por tanto, comenzó su obra material y espiritual
sobre la tierra, que es la cultura. La cocina, pues,
es esencia original de la cultura, de la identidad
del pueblo, de su nacionalidad, de la patria.
Por ello, en la exposición de cada país en el
debate Por las cocinas nacionales, abordará
tres aspectos preferenciales:
1.- Orígenes, que es ir a la raíz de cada
pueblo, al nacimiento de su existencia, de su
personalidad propia; 2.- Características, es
decir, los fundamentos de su sello distintivo, sus
elementos específicos, sus valores diferenciadores;
3.- Identidad, esto es, su autoctonía, su
personalidad única, sus caracteres distintivos.
Este tratamiento del
tema debe llevar a una posición consciente ante la
irreversible globalización -la batalla es por que se
base en principios solidarios-, ante la
homogeneización pulverizadora, las cocinas que
podrán mantener su vigencia serán las que preserven
sus raíces, su autoctonía, su personalidad.
Esta actitud consciente es decisiva hoy porque la
industria turística es la primera del mundo y lo
seguirá siendo por muchos años, según los
pronósticos. ¡Y no hay turismo sin cocina!
El visitante, el turista, perdona cualquier
deficiencia en su estancia, menos una debilidad
perdurable culinaria. La alimentación es la primera
necesidad material del hombre y una de las
primerísimas necesidades crecientes espirituales.
Agreguemos que hoy la tendencia mundial es hacia
el conocimiento sobre el entretenimiento, más hacia
la búsqueda de la cocina local y vernácula que hacia
la generalización u homogeneizada.
Luego, la cocina, base del turismo, se convierte
en un baluarte económico del país.
Esto no es todo. Cada restaurante de cocina
nacional en el exterior cuenta con una gran carta de
triunfo: su ventaja diferencial, su autoctonía, su
personalidad única.
La cocina de este restaurante se convierte en un
rubro de exportación que, además, puede vender otros
productos nacionales. En el caso de Cuba, por
ejemplo, porta la música, el tabaco y el ron cubanos
aunque la aspiración es promover nuestros mariscos y
pescados, nuestras carnes, nuestros vegetales,
nuestras frutas, nuestro café. Esto significa
impulsar nuestra economía.
No es todo. La cocina nacional en el exterior
crea un crédito a favor de la demanda de nuestra
fuerza profesional culinaria. Y esto es más
economía.
La cocina nacional es un baluarte de identidad,
cultura y economía. |