Prisioneros Políticos del Imperio| MIAMI 5      


N A C I O N A L E S

La Habana, 15 de Noviembre de 2004

ELAM: más de 8 000 alumnos
de 24 países


ANETT RÍOS JÁUREGUI
FOTOS: RICARDO LÓPEZ HEVIA

Siete de la mañana, hora de levantarse. Ocho en punto, desayuno. Ocho y media, comienzan las clases. Diez y quince minutos: en un aula del ala Este de la escuela se aplica un examen de Anatomía; los estudiantes corren por los pasillos en el cambio de turno; en los dormitorios algunos estudian o limpian; frente al mar, en los terrenos de deportes, se juega fútbol.


Las bolivianas Mónica y Guisela
ocupan el tiempo libre estudiando
en el dormitorio.

 


A la salida de las clases un trío latinoamericano: estudiantes de Bolivia, Venezuela y República Dominicana.

 


En la preparación física la mayoría de los estudiantes eligen la práctica del fútbol.

Doce del día, almuerzo. Durante toda la tarde continúan las clases. A las seis, la cena. A partir de las siete de la noche, tiempo libre para estudiar. A las once se apagan las luces de los dormitorios, pero muchos se quedan en la sala de estudio hasta bien avanzada la madrugada. Al día siguiente habrá nuevas evaluaciones.

Esta es la breve descripción de un día común en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) según el paraguayo Jorge Martínez, quien cursa allí el primer año. Las clases y los exámenes son rigurosos, la enseñanza es muy buena, por eso vine a Cuba, porque aquí está la mejor Escuela de Medicina, comenta Jorge.

 

Los fines de semana los muchachos tienen pase para salir de la escuela. Salen a la carretera de Santa Fe y viajan al Oeste, hacia el cercano poblado de Baracoa, rumbo al Este, al centro de la capital. Jorge viaja con su novia, una estudiante boliviana. "No hay problema, Bolivia me queda cerquita", dice con una sonrisa. La mayoría de las parejas en la ELAM están conformadas por muchachos de diferentes nacionalidades. "Vamos al cine Yara y después a la heladería (Coppelia)". Caminan por la ciudad como el resto de los habaneros que ya conocen las rutas de los ómnibus, los horarios de las películas, los mejores sitios donde comer.

EL PRINCIPIO

En la ELAM siempre se ha dicho que la escuela es hija de las catástrofes. Fidel concibió la idea en medio del desastre que dejaron los huracanes George y Mitch por Centroamérica y el Caribe en 1998. El proyecto ELAM formaría gratuitamente como médicos a jóvenes de los países azotados, quienes luego retornarían a sus comunidades para contribuir a la sostenibilidad de los sistemas de salud nacionales, y para continuar el trabajo de promoción y prevención de las brigadas cooperantes de médicos cubanos en la región.

El 27 de febrero de 1999 llegaron los primeros estudiantes centroamericanos a las instalaciones de la Academia Naval Granma, transformadas en una escuela de Medicina. Un mes después comenzó el curso premédico diseñado para nivelar los diferentes perfiles educacionales de los alumnos, y el 15 de noviembre de 1999 se inauguró oficialmente la institución durante la Novena Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno en La Habana.

La matrícula inicial de la escuela fue de 1 929 estudiantes de 18 países latinoamericanos. Actualmente reúne a más de 8 400 alumnos de 19 países de la región, cuatro naciones africanas y de Estados Unidos. La ELAM es como una gran urbe cosmopolita donde lo más difícil para todos, en los primeros tiempos, resulta adaptarse a las diferencias culturales. Respetar y valorar la identidad del otro, intercambiar tradiciones, esas son las armas que nos permiten mantener un equilibrio entre nacionalidades tan distintas, indica Víctor Díaz, agregado de protocolo de la institución. "Esta es una escuela de Medicina, pero es, además, un centro promotor de cultura".

Carlos Camacho, profesor fundador del proyecto, advierte que lo más interesante del trabajo es la diversidad cultural de sus alumnos. "Aprenden ellos y aprendemos nosotros, todos los días. Son personas que no leyeron sobre el capitalismo, sino que viven en él y nos pueden narrar claramente cómo es la vida en sus sociedades".

El Departamento de Historia ha desarrollado un minucioso estudio de los grupos étnicos que conviven en la escuela (los mapuches, los garífunas, por ejemplo) para integrar ese conocimiento al trabajo educativo del colectivo docente. Según Daniel Fernández, jefe del departamento, se prepara un libro sobre el impacto de la ELAM a partir de la opinión de sus protagonistas y otro texto acerca de la presencia de las etnias en la escuela en homenaje a la primera graduación que ocurrirá a mediados del 2005.

UN PROYECTO HUMANISTA

El doctor Juan Carrizo, rector de la institución, señala que la ELAM más que una escuela, es un proyecto formador de médicos que no solo enmarca las instalaciones de Santa Fe, pues a partir del tercer curso los estudiantes pasan a las 21 facultades de Medicina del país. Hoy existen alumnos en los seis años de la carrera y en todas las provincias.

La primera graduación del proyecto será una gran fiesta, como lo es su quinto aniversario. El doctor Carrizo califica la experiencia de estos años como la expresión más alta de humanismo y solidaridad con los pueblos. Desde el punto de vista profesional, un gran compromiso porque los resultados del trabajo redundarán en el futuro de las comunidades más necesitadas.

"Cuando el próximo año salgan nuestros primeros graduados, trataremos de ayudarles en su educación continua, autodidacta, y quisiéramos que sigan sintiendo a esta casa de estudios y a esta tierra como propia, por siempre."

 

IMPRIMIR ESTE MATERIAL


Director General: Frank Agüero Gómez. Director Editorial: Gabriel Molina Franchossi.
HOSPEDAJE: Teledatos-Cubaweb. La Habana
Granma Internacional Digital: http://www.granma.cu/

También en: http://granmai.cubaweb.com/

http://www.granmai.cubasi.cu/

Correo-E | Inglés | Francés | Portugués | Alemán | Italiano | REVISTAS
© Copyright. 1996-2004. Todos los derechos reservados. GRANMA INTERNACIONAL DIGITAL. Cuba.

Subir