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Ciberjaya, el inimaginable "Silicon Valley" asiático
CIBERJAYA,
Malasia.— A las afueras de Kuala Lumpur y donde hace
menos de diez años se levantaba un espeso palmeral
se erige hoy Ciberjaya: la primera urbe inteligente
de Asia y en la que las nuevas tecnologías acaparan
todo el protagonismo.
Sin duda,
Ciberjaya simboliza a la Malasia del siglo XXI, una
nación ubicada a las puertas del Primer Mundo
gracias a un ambicioso programa gubernamental cuyo
objetivo es también dar ejemplo a otros países en
desarrollo, como en innumerables ocasiones han
destacado las autoridades.
Ciberjaya es
una urbe enteramente nueva, de casi tres mil
hectáreas arrebatadas a la jungla, que nació
oficialmente en julio de 1997 de la mano del
anterior primer ministro, Mahathir Mohamad, a sólo
40 kilómetros de Kuala Lumpur.
El ambicioso
propósito de Mahathir era atraer a Malasia el mayor
número posible de multinacionales relacionadas con
la tecnología de la información.
Ciberjaya
forma, junto con la colindante Putrajaya, la nueva
capital administrativa de Malasia, parte integrante
del llamado Supercorredor Multimedia (MSC, siglas en
inglés).
El MSC es una
iniciativa gubernamental que tiene como objetivo
principal conectar todo tipo de instalaciones de
nueva generación.
Así, las
Torres Petronas de Kuala Lumpur —hasta el año pasado
las más altas del mundo—, la ultramoderna torre de
comunicaciones de esta capital, Cyberjaya, Putrajaya
y el nuevo aeropuerto internacional están
interconectados para así facilitar las
comunicaciones y atraer a las grandes
multinacionales para que instalen sus bases en la
ciberciudad.
De forma
frenética, lo que hace siete años era un frondoso
palmeral hoy se ha convertido en un conglomerado de
edificios inteligentes que albergan oficinas y
residencias, hoteles de lujo y una universidad
multimedia.
Pero el
faraónico proyecto que quiere transformar Malasia en
un centro internacional de negocios al nivel de Hong
Kong o Singapur aún no está completo.
La primera
fase del proyecto, que cubría el período 1996-2003,
ha concluido con la instalación de una red de
conexión a Internet de 2,5 gigabytes por segundo que
interconecta las áreas clave del corredor.
Si en 1997 el
número de empresas instaladas en Ciberjaya eran 59,
en la actualidad se elevan a 925, de las cuales 60
son compañías de renombre mundial como Microsoft,
Siemens o Shell.
Y es que
establecerse en Ciberjaya puede ser muy ventajoso
gracias a los suculentos incentivos que ofrece el
Gobierno, como exención de impuestos los cinco
primeros años, derecho a importar equipos multimedia
libres de impuestos, no hay restricciones en la
contratación de personal local o extranjero y ofrece
garantías de que no se impondrá la censura en
Internet.
La condición
es que las empresas deben cumplir el denominado "MSC
status", es decir, dedicar su actividad en gran
parte a la tecnología de la información; y un
ejemplo es la Universidad Multimedia (MMU, siglas en
inglés).
"Siguiendo la
idea de la Universidad de Stanford, en el Silicon
Valley californiano, la MMU se ha situado en el
corazón del MSC", detalló a EFE Eddy Siong-Choy
Chong, director de Relaciones Públicas de la MMU-MSC.
Esta
universidad, que cuenta con un profesorado
cosmopolita llegado de todos los rincones del
planeta, pretende proveer de trabajadores a las
compañías del MSC y, al mismo tiempo, ser su centro
de investigación, agregó Chong.
Para este fin
los estudiantes pueden realizar períodos de
prácticas en las empresas y también hacer uso de los
laboratorios que Alcatel, Siemens o Nokia han
instalado en la universidad.
La segunda
fase para la culminación de esta inimaginable urbe
inteligente cubre el período 2004-10 y el objetivo
es extender el MSC para que se integre en una red de
corredores conectados a las ciudades más modernas
del mundo.
"Es innegable
que el MSC se ha transformado, desde su creación, en
una importante fuente de crecimiento para Malasia",
según Mohamed Arif Nun, director de la estatal
Corporación de Desarrollo Multimedia, encargada de
asegurar el éxito.
Aun así, el
objetivo último y más ambicioso es transformar a
Malasia en una economía basada en el conocimiento,
algo para lo que se tendrá que esperar hasta el
2010, según los artífices del magno proyecto. (EFE) |