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FILATELIA CUBANA
Una afición
popular de renombre
POR MARIA VICTORIA VALDES-RODDA —de Granma
Internacional—
QUIEN se decida a coleccionar sellos de correos y
otros valores filatélicos se verá irremediablemente
transportado de la realidad a singulares y
atrayentes ensoñaciones de un mundo que demandará
también mucha sensibilidad y cultura general.
En nuestro país la composición de sus aficionados ha
dado un salto cualitativo en los últimos tiempos,
donde los jóvenes rompieron el molde de sus
antecesores al alcanzar en podios internacionales
altas distinciones.
Sin embargo, el auge de la Filatelia en Cuba se debe
en primer lugar a las conquistas sociales alcanzadas
por la Revolución, la cual desterró para siempre el
elitismo de ciertas aficiones cuyos clubes
estuvieron prohibidos para la inmensa mayoría de la
población. Esto es una verdad absoluta e
irrebatible.
A eso hay que sumarle además el empeño de aquellos
renovadores de una nueva Filatelia Cubana, nacida
igualmente, hace más de cuatro décadas atrás, del
impulso emancipador de los entrañables "barbudos de
la Sierra".
Jesús Montané Oropesa, asaltante del Cuartel
Moncada, y luego al frente de muchas tareas
revolucionarias, fue uno de esos convencidos sobre
la necesidad de darle un carácter nacionalista a las
emisiones postales cubanas como un importante valor
patrimonial del Estado.
Sin restarle mérito a un grupo de hombres y mujeres
honestos del Club Filatélico, fundado en 1929, o sin
quitarle el atractivo que representó para su época,
en 1939, la Primera Exposición de Filatelia, el
coleccionismo debía abrirse a todos los sectores,
sin distinción de raza o clase. Y ese criterio fue
valorado por la dirección revolucionaria del país.
Memorable debe haber sido aquel año de 1960 cuando
un aguerrido comandante Camilo Cienfuegos emergiera
sonriente, como era su costumbre, desde una
estampilla de correos 100% cubana, lo mismo por su
concepción, diseño e impresión.
Pero aún faltarían cuatro años, hasta noviembre de
1964, para que la Filatelia tuviera cuerpo y voz en
la Federación Filatélica Cubana, FFC, tal y como se
le conoce hoy. En la actualidad agrupa a miles de
afiliados y atrae de igual modo a su alrededor, a
partir de variadas acciones educativas y
recreativas, a numerosos simpatizantes.
En diálogo con Granma Internacional, José
Raúl Lorenzo, presidente de la FFC, significó que de
no haber sido por la llamada "generación
revolucionaria" dentro de la actividad que nos
ocupa, poco podría haberse logrado sin imaginar tan
siquiera las múltiples medallas en Exposiciones
Mundiales.
"Ellos, los fundadores, se entregaron completamente
a impulsar este “amor” en todo el país. Memorables
resultan entonces los Círculos de Filatelia en los
Centros de Trabajos o en los Comité de Defensa de la
Revolución", señaló.
Esa gratitud quedará plasmada en el marco del XIII
Congreso de la organización y en la Jornada por sus
40 años, prevista para mediados de noviembre del
2004. Así nos lo hizo saber este joven directivo,
quien reconoció lo mucho que le debe a los "más
viejos, centro ahora de un homenaje por sus años de
esfuerzo y dedicación y por contagiarnos con los
deseos de aprender gracias a las 11 clases (
modalidades) de la Filatelia".
Estar al tanto de la última emisión postal es solo
una arista. La investigación histórica de la llamada
Prefilatelia, es decir antes del surgimiento del
sello de correos en Cuba, en 1855, o el
coleccionismo de la Filatelia Tradicional despiertan
aquí el interés de cientos de personas. Y para el
asombro de unos cuantos, no siempre los "entraditos
en años" son sus admiradores más fieles.
Después, pudiera mencionarse a la Filatelia
temática, la más extendida por la versatilidad de
sus campos así como por la capacidad que se adquiere
de "inventar" una historia o tejer una tesis a
partir de los sellos de correos. La inteligencia y
un alto nivel cultural y educacional son
ingredientes esenciales de este tipo de
acercamiento.
Las colecciones mejor logradas en las clases antes
mencionadas traspasaron el umbral de sus nacimientos
para prestigiarnos internacionalmente. Como
consecuencia del riguroso trabajo en la clase de
Historia Postal para la colección Prefilatelia
cubana obtuvimos medalla de oro en España 2000.
Oro se ganó asimismo en la clase Filatelia
Tradicional para la colección Cuba Colonial
en Valencia 2004, y también en esa ocasión nos
alzamos con la Medalla de Vermeil (categoría entre
la plata y el oro) en la clase de Filatelia temática
( juvenil) para la colección Mamíferos
Placentados.
Grandes han sido las emociones competitivas y a
montones las anécdotas de todos estos años. Por eso
sería imperdonable concluir estas líneas sin
mencionar a Antonio Guerrero, Héroe de la República
de Cuba, prisionero en las cárceles del imperio por
luchar contra el terrorismo.
En una semblanza que hiciera sobre si mismo a
solicitud de la FFC, y por mediación de su abnegada
madre, Mirta, enfatizó en la entrega total que desde
niño le merecen los sellos de correos. Por su
relación apasionada y constante hacia la Filatelia,
incluso en un entorno adverso, recibió la condición
de Miembro de Honor de la Federación Filatélica
Cubana.
En su Autobiografía Filatélica Tony elevó
hasta lo inconmensurable el valor de ser filatelista
cuando dijo que "lo último que me atará
materialmente serán los sellos de correos".
No podía ser de otra forma, pues en Cuba desde su
vertiente popular y revolucionaria, la Filatelia ha
servido y sirve de soporte para una aproximación
más comprometida hacia los mejores valores
universales y de infinita lealtad hacia nuestra
cultura e historia Patria. |