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Exaltación de la esperanza
POR JOAQUIN ORAMAS
CUANDO
pensamos que el ser humano puede vivir 120 años o
más, y el propósito de hacerlo posible y verdadero
deja de ser una utopía para convertirse en una
constante de acuciosos investigadores, entonces no
resulta ocioso decir que van por buen camino.
Como
idea central de sus pesquisas, los científicos
coinciden en que la longevidad depende de dos
factores importantes: uno, de los exógenos o del
ambiente, la sociedad, la ecología, la relación del
hombre con los alimentos y la nutrición, entre
otros.
El
segundo, es el envejecimiento endógeno, o sea, las
propias características genéticas del individuo como
especie.
Tenemos
el potencial máximo de vida, hasta donde puede vivir
una especie, lo cual depende de la capacidad
endógena del individuo, afirmó el doctor Enrique
Vega en el evento sobre longevidad, celebrado
recientemente en La Habana, en el que se insistió en
el crecimiento de la expectativa de vida.
Sobre
este asunto se ofreció una oportuna explicación por
las confusiones que ha originado. Se definió la
expectativa de vida como el cálculo teórico de
cuánto vivirá una persona a determinada edad si
muriera de acuerdo con las tasas de mortalidad por
edades de los que están falleciendo en el momento en
que se calcula.
Y no es
como muchos piensan, el promedio de años que viven
las personas. Aunque se puede calcular para
cualquier edad, la más usada es la expectativa o
esperanza de vida al nacer.
En el
evento en cuestión los especialistas analizaron el
envejecimiento individual, el poblacional y las
comunidades que luchan por la salud.
Entre
las principales características del envejecimiento
individual está el inicio de la vejez, que responde
a un proceso ininterrumpido y heterogéneo, pues se
envejece como se ha vivido. Hay que tener en cuenta
que la edad cronológica no es igual a la real ni
todos envejecemos igual.
Sólo
teniendo en cuenta las determinantes del estado de
salud de la población se pueden enfrentar los
problemas de la longevidad con perspectivas de
satisfacción. Sobre el asunto, especialistas
consideran que los servicios de salud influyen en un
10%, los factores biogenéticos en 20%, el ambiente
en 20%, mientras que las condiciones y los estilos
de vida determinan alrededor de un 50% el
envejecimiento individual.
El
envejecimiento poblacional es otra perspectiva, que
se analiza como la proporción de la población de
adultos mayores en relación con la población total.
No es el número de ancianos, sino su porcentaje en
la población. Se caracteriza también como un aumento
de la edad promedio de la población.
En lo
que corresponde a la clasificación del
envejecimiento poblacional, se informó en el evento
que en la sureña provincia cubana de Cienfuegos
existe marcada vejez demográfica. Sus causas están
matizadas, fundamentalmente, por la disminución de
la fecundidad y la reducción de la mortalidad
temprana o prematura.
En
este territorio, más del 44% de la población se
beneficia con el movimiento de los Círculos de
Abuelos, se ha desarrollado el movimiento de clubes
de recreación para los ancianos, servicios y
programas de atención a los mayores, la Universidad
de la Tercera Edad, oportunidades de trabajo, entre
otras atenciones. |