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Solo la educación podrá salvar
nuestra especie
• Mensaje del Comandante en
Jefe Fidel Castro a los educadores que participaron
en el XII Congreso Mundial de Educación Comparada
La Habana, 29 de
octubre de 2004
«Año del 45º
Aniversario del Triunfo de la Revolución»
Queridos maestros
y profesores:
Distinguidos
invitados:
Hace pocos días,
después de cuatro años de estudios, coincidente con
el Día de la Cultura Cubana, se graduó el primer
contingente de instructores de arte, una prometedora
fuerza joven formada con la misión de expandir el
arte por toda la nación, enseñar al pueblo a
apreciar la riqueza cultural del país y de la
humanidad, y contribuir a forjar una cultura general
integral en nuestros ciudadanos.
Las escuelas
primarias, secundarias y especiales de todos los
municipios del país serán el escenario fundamental
de la labor de estos abanderados de la cultura y el
humanismo quienes, con todo el simbolismo que
entraña, se han constituido en la Brigada "José
Martí", con 3237 integrantes, que a la vuelta de
unos pocos años alcanzarán la cifra de30000 nuevos
jóvenes y bien preparados instructores de arte.
Su presencia
ahora en las escuelas, y en tiempos no lejanos en
las comunidades y centros laborales, enriquece el
sistema de atención a los niños, adolescentes y
jóvenes que se ha ido diseñando en estos años de
Batalla de Ideas, que para nosotros se traduce,
esencialmente, en el fortalecimiento patriótico del
pueblo y en hechos y realizaciones concretas para la
transformación total de nuestra sociedad.
A tan hermosos y
necesarios objetivos se vincula la formación en los
últimos cuatro años de una cifra similar de nuevos
maestros y profesores, cuya graduación ha permitido
contar en las aulas cubanas de la enseñanza primaria
con la posibilidad deque cada maestro eduque a no
más de 20 alumnos y en la Secundaria Básica exista
un profesor general integral por cada 15
estudiantes.
Hemos logrado
también extender la doble sesión de clases en todas
las Secundarias Básicas y llevar la computación, la
televisión y el video, como útiles y efectivos
medios de enseñanza, a todas las escuelas del país,
desde el preescolar a la Universidad; incluso hasta
las más pequeñas y alejadas escuelas que no
disfrutaban de energía eléctrica, a las que se les
instalaron paneles solares.
Esta esencial
etapa, marcada por la premisa de buscar una sociedad
mucho más humana, se ha enriquecido con la formación
y la entrega de 21 000 jóvenes trabajadores
sociales, fuerza creciente que se incrementa en no
menos de 7000 por año como instrumento indispensable
de todos los programas que estamos llevando a cabo.
Estos simples
hechos mencionados pueden dar una idea de cuán
ambiciosos planes ocupan hoy los mejores y más
nobles esfuerzos de nuestra sociedad.
No quisiera
extenderme. Cuánto lamento, sin embargo, no poderles
transmitir a ustedes, queridos gladiadores por lo
más noble y humano que se ha creado en el mundo, mis
sentimientos más íntimos sobre la educación. Y si me
exigieran expresar en muy pocas frases cuáles son
algunas de mis ideas en este sentido, después de una
larga vida de luchas y experiencias en este campo, y
de haber visto la evolución de nuestro mundo durante
casi medio siglo hasta llegar a la dramática
situación de los 6500 millones de habitantes del
planeta, albergo la más absoluta convicción de que
solo la educación podrá salvar nuestra especie. Esta
es la única que ha recibido el excepcional
privilegio de una fabulosa inteligencia con
capacidad de crear los más inimaginables valores y
de transmitir y actuar de acuerdo con ellos, sin los
cuales el ser humano no sería más que un producto
ciego de las leyes de la naturaleza, lleno de
instintos e impulsos, que no merecería jamás el
calificativo de hombre. Esa inteligencia y esos
valores lo convierten en ser humano capaz de lograr
que su propia especie sobreviva.
Educar es
transformar el animalito en hombre. Si no llegamos a
ser seres humanos en el más cabal sentido de la
palabra, nuestra especie no podrá sobrevivir. La
tarea de ustedes, y de los que piensen como ustedes
y nosotros, es consagrarnos con todas nuestras
fuerzas a lograr esos objetivos. Tal propósito
define el sentido de nuestra Batalla de Ideas y
explica nuestros ingentes esfuerzos por crear una
cultura general integral en nuestro pueblo, como
algo de lo cual ninguna comunidad humana podrá
prescindir.

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