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¡Adelante valientes abanderados
de la cultura y el humanismo!
Toda una vida de gloria los espera
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Discurso
pronunciado por el presidenteFidel Castro Ruz,
Primer Secretario del Comité Central del Partido
Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de
Estado y de Ministros, en la graduación del primer
curso de las Escuelas de Instructores de Arte, en la
Plaza Ernesto Che Guevara, Santa Clara, el 20 de
octubre de 2004, "Año del 45 aniversario del triunfo
de la Revolución"
(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)
Profesores y
trabajadores de las Escuelas de Instructores de
Arte;
Jóvenes graduados de Bachiller en Humanidades e
Instructores de Arte;
Invitados;
Villaclareños;
Compatriotas de toda Cuba:
Han
transcurrido exactamente cuatro años, cinco meses y
tres días, desde que el 17 de mayo del 2000, en
reunión del Grupo de Trabajo de la Batalla de Ideas
aprobamos el proyecto de formación de instructores
de arte. La medida inmediata consistía en localizar
rápidamente en todo el país 15 instalaciones
escolares con capacidades en desuso, y crear en
ellas la base material necesaria para comenzar en
septiembre de ese año con no menos de 4 000 alumnos
el primer curso, y formar en diez años alrededor de
30 000 instructores de arte.
El programa en
esa dirección creado en los primeros años de la
Revolución, aunque dio modestos pero prometedores
frutos, se había reducido casi a cero y era
imprescindible restablecerlo sobre bases sólidas,
con toda la fuerza, los conocimientos y la
conciencia revolucionaria que ya nuestro pueblo
poseía. Los alumnos debían ser rigurosamente
seleccionados entre jóvenes recién graduados de
noveno grado. Las escuelas, en cuanto a su
capacidad, serían ajustadas lo más posible a la
población de cada una de las 14 provincias y el
municipio especial Isla de la Juventud.
En solo tres
meses se prepararon las 15 escuelas, a la vez que,
en estrecha coordinación, la UJC, la Organización de
Pioneros José Martí, y los Ministerios de Educación
y de Cultura realizaron la captación de los primeros
4 000 estudiantes. Se elaboraron los planes y
programas de estudios, se organizó el claustro, se
diseñaron y produjeron uniformes, se dispuso de la
bibliografía indispensable para comenzar, y se
inició la compra de los instrumentos y materiales de
trabajo.
El 4 de
septiembre del 2000 comenzaron las clases en las
15escuelas de instructores de arte.
Para ese primer
curso optaron por matricularse 12 000 estudiantes.
En los años posteriores se presentaron un promedio
de 17 000 por cada nuevo curso. La selección pudo
ser amplia y de calidad.
Algunos no
creyeron que este plan fuera posible. Se preguntaban
de dónde saldrían los profesores y los materiales de
estudio. Otros se preguntaban cómo íbamos a crear
nuevas escuelas si las condiciones en las existentes
no eran buenas.
El 18 de
febrero del 2001, después de seis meses de
funcionamiento, quedó inaugurado oficialmente en la
escuela "Manuel Ascunce Domenech", en Villa Clara,
el Programa de Escuelas de Instructores de Arte que
venía funcionando como parte sustancial e
inseparable de la Batalla de Ideas.
A lo largo de
estos primeros cuatro cursos se han ido concluyendo
los proyectos constructivos que han facilitado
contar con una capacidad para
16 200 estudiantes.
Los gastos en
divisas para las inversiones fundamentales que se
han producido fueron:
En la base
material de estudio general y especializada, $1 795
036 dólares.
En la base
material de vida, $1 958 796 dólares.
En inversiones
constructivas y tecnológicas, $9 891 975 dólares.
Como dato de
interés, añado que el costo total en divisas a lo
largo de cuatro años para desarrollar las
instalaciones de este extraordinario programa
educativo y cultural, a los precios actuales del
petróleo en el mercado mundial, equivale
aproximadamente al gasto de tres días de consumo de
combustible en Cuba.
En el primer
curso ingresaron 4 086 estudiantes. El claustro lo
integraron 1 111 profesores.
Hoy se cuenta
ya con una matrícula de 16 168 estudiantes: 4 535 en
Música, 4 202 en Plástica, 3 692 en Teatro y 3 739
en Danza.
El claustro
está compuesto por 2 852 profesores, 715 de
formación general y 2 137 para impartir las
especialidades. De estos profesores, 1 228 son fijos
y 1 624 cooperantes.
Es muy justo
destacar que muchos profesores, artistas e
intelectuales se han sumado al esfuerzo de cubrir el
claustro de las escuelas de instructores de arte;
ellos han enriquecido los planes de estudio y han
logrado que, lo que en un momento desapareció,
resurgiera con más fuerza como parte de la batalla
colosal por lograr una cultura general integral en
nuestro pueblo. También debemos reconocer el papel
de los 2 531 instructores de arte que por muchos
años a lo largo de la Revolución se han mantenido en
su labor, y que han apoyado decisivamente esta
iniciativa.
Durante estos
cinco cursos de trabajo de las escuelas de
instructores de arte, incluyendo el actual, se han
matriculado en total 20 235 estudiantes.
Se gradúan hoy
3 237 estudiantes de los 4 086que ingresaron en el
primer curso escolar; 34estudiantes se preparan para
presentar próximamente su examen final, para un
total de 3 271 egresados. Reciben el título de
Bachiller en Humanidades e Instructor de Arte en
Música, Artes Plásticas, Teatro o Danza, después de
haber vencido un plan de estudio de 7 000 horas en
el caso de los que recibieron la especialidad de
Música, 7 320 horas los de Artes Plásticas, 6 840
los de Teatro y 7 000 los de Danza. Todos ellos
deben poseer, además de su especialidad, una base
amplia de conocimientos sobre todas las demás
esferas del arte.
El plan de
estudio se fue perfeccionando a lo largo de estos
años de trabajo. El programa incluye los turnos de
reflexión y debate, el programa audiovisual, las
prácticas preprofesionales y la actividad
independiente del cuarto año planificados en el
horario curricular.
Para poder
vencer estos objetivos, las escuelas cuentan con
salas de video, bibliotecas, laboratorios de
computación donde la relación de computadora por
alumnos es de 1 por cada 30 —número de computadoras
que debe por lo menos duplicarse y se duplicará en
este curso—, cubículos de música, tabloncillos para
la danza y el teatro, así como talleres de artes
plásticas.
Los graduados
de estas escuelas, durante sus cuatro años de
formación, deben consultar o leer como promedio 167
títulos relacionados con la especialidad, la
literatura y la historia cubana y universal.
De los que se
gradúan:
El 61,04 por
ciento son blancos, 13,3 por ciento negros y el 25,6
por ciento mestizos, lo que se corresponde
aproximadamente, de modo muy satisfactorio, con la
composición étnica de nuestra población .
El 62,09 por
ciento son mujeres y el 37,9 por ciento hombres.
De estos
graduados, 1 822 son militantes de la UJC, para un
56,3 por ciento.
(Continúa) |