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Los Van Van conquistaron a Tokio
TOKIO (EFE).— Los Van Van, la agrupación de música
bailable más famosa de Cuba, inició este miércoles
su primera gira japonesa, en la que visitarán nueve
ciudades del archipiélago, con un apoteósico
concierto en Tokio que puso fin a quince años de
ausencia.
Al
aparecer en el escenario del Studio Coast de Tokio,
vestido de blanco impoluto de pies a cabeza, Juan
Formell, el bajista que fundó el grupo hace 35 años,
fue recibido con un aplauso atronador, reiterado al
final de cada canción.
Fue
un cálido reencuentro, aunque hacía quince años que
la leyenda de la música caribeña no visitaba este
país y la mayoría de los asistentes aún no había
nacido cuando vio la luz un conjunto que cuenta
entre sus premios un Grammy y que ha sido calificado
como los "Rollings Stones de la música latina".
Sin
dejar de lado un tributo a los nostálgicos, la
orquesta desgranó melodías de su último álbum,
Chapeando, lanzado en Japón con el tiempo
suficiente como para que algunos de los asistentes
intentaran seguir los coros de las letras.
El
auditorio entero, en el que se encontraba gran parte
de la colonia latinoamericana residente en Tokio,
bailó sin parar y aun las parejas más enamoradas no
despegaron ni un momento la vista del escenario.
Los
músicos lo percibieron y la carga rítmica se
intensificó con un variado repertorio musical en el
que intercalaron los ritmos tradicionales, como el
son, con el jazz, el funky y el rap, además del
original del grupo, el "songo".
Mario "Mayito" Rivera, uno de los cantantes, dijo a
EFE después del concierto que el público japonés le
había hecho "sentir el placer de cantar".
El
vocalista afirmó que la reacción de un público de
una cultura tan diferente confirma "que la música no
tiene idioma" y que "el lenguaje del baile y de la
cadencia tropical es universal".
El
empresario del grupo, Américo Miranda Ortiz, indicó
que conocía la acogida del público japonés a la
música de Los Van Van, "pero una respuesta tan
masiva no la esperábamos. Nos sentimos como si
estuviéramos en la Tropical (centro musical
cubano)".
Aunque la afición japonesa recibe la visita
frecuente de orquestas cubanas de primer orden como
Manolito y su Trabuco, NG La Banda o Irakere, Los
Van Van habían sido el gran ausente de los
conciertos de verano.
El
grupo, del que sólo quedan dos componentes
originales, Formell y Julio Noroña (el intérprete
del güiro, instrumento típico de percusión), estuvo
en Osaka en la Expo de 1970, y visitaron a Tokio
para conciertos puntuales en 1991.
Formell se desvinculó de la Orquesta de Elio Revé,
otro de los grandes de la música cubana, y formó una
agrupación que mezcló el son, considerado como el
ritmo madre de la salsa actual, y tras vestirlo con
sonidos provenientes del jazz y del rock, dio origen
al "songo".
En
esta ocasión Los Van Van recorrerán el archipiélago
de Norte a Sur, en conciertos que concluirán en
Fukuoka (sur del país), en "Isla de Salsa", un
festival de música bailable que convierte una isla
vacacional en una Cuba en miniatura durante dos días
seguidos.
La
gira ha sido organizada por Tiempo Iberoamericano,
agrupación sin ánimo de lucro que desde Fukuoka
sirve de foco de lo hispano en Japón, con clases de
idiomas y manifestaciones culturales de
Latinoamérica y España.
El
auditorio, situado en una de las zonas costeras
renovadas de Tokio y rodeado de edificios de
empresas de alta tecnología, estuvo lleno de
incondicionales japoneses de la música bailable
latina, pero también de primerizos que llegaron
atraídos por la fama de Los Van Van.
Yoko
N., joven empleada de un restaurante tokiota, dijo a
EFE que había asistido al concierto tras encontrar
en un libro del escritor Ryu Murakami una referencia
a la música de Juan Formell.
A
Murakami se atribuye, en gran parte, la entrada de
la música caribeña en Japón, gracias a sus
artículos, libros, guiones y programas de televisión
donde están presente la cultura y el deporte
latinoamericanos.
Yoko
N. y algunas de sus amigas se alegraron encontrar a
los artistas, después del concierto, en los
camerinos, donde "Mayito" Rivera dijo: "Al ver tanta
felicidad creo que hemos cumplido nuestra misión". |