El hambre silenciosa está al
acecho
POR
JOAQUIN ORAMAS
LOS
problemas de la nutrición inadecuada constituyen el
tema central del Congreso Internacional sobre
longevidad a celebrarse, en mayo próximo, en Ciudad
de La Habana. Los congresistas debatirán con la
manga al codo sobre males como el hambre silenciosa
y el boom del asma en el mundo, producto de la
penetración del american way of life.
Apelando a términos beisboleros cuando se adoptan
buenas decisiones, podemos afirmar que los
organizadores del evento “están en la bola” al
centrar los análisis y debates en los problemas de
la nutrición que afectan la salud a todos, desde
niños hasta adultos mayores que aspiran a prolongar
la existencia hasta 120 años. Algunos adelantos dan
fe de ello cuando relata la agencia IPS que en
Paquistán miles de niños han sustituido las frutas
frescas y secas por las galletas dulces, las bebidas
gaseosas y las golosinas. Pediatras atribuyen a esta
dieta de “chatarra” el acelerado incremento de los
casos de asma y alergia en la población infantil de
ese país.
El
modo de vida norteamericano que penetra en el mundo
busca cambiar los gustos y la cultura culinaria de
la población inclinándola a los alimentos rápidos y
procesados, que fabrican sus transnacionales.
Los resultados no pueden ser
peores.
Según informe del Estudio Internacional sobre Asma y
Alergia en Niños, que abarcó a alrededor de 50 000
menores de 150 centros de 56 países, los niños
tienden a comer menos frutas y verduras y más
comidas rápidas, lo que podría ser uno de los
motivos del aumento de casos de asma en el mundo. El
pediatra Nasserruddin Mahmood, coordinador del
estudio, dice que ya no se considera de moda comer
frutas, muchos adoran ir a las grandes tiendas de
departamentos donde venden hot dogs,
alimentos envasados y procesados.
Los
casos de asma aumentan hasta 50% cada diez años y se
estima que 150 millones de personas de todas las
edades padecen de ese mal en el mundo. Padecimiento
que inflama los bronquios y dificulta el paso del
aire hacia dentro y fuera de los pulmones.
Recientemente, la mala nutrición fue tema de debate
en la reunión de los ministros de Salud del planeta
que acordaron acciones contra tal deficiencia, entre
otros males.
Los
representantes de 192 países asistentes a la
Asamblea Mundial de la Salud celebrada en Ginebra,
Suiza, fueron receptivos al planteamiento de Cuba
sobre el hambre y la desnutrición que en los países
pobres mata más que la obesidad de los ricos.
La
Asamblea adoptó una estrategia global que plantea
cambios de dieta en la población, así como la
reducción del consumo de grasas, azúcares y sal.
Asimismo, advierte sobre los llamados alimentos
chatarra que producen consorcios internacionales con
poco beneficio para la salud de los consumidores.
Algunas de las recomendaciones de la estrategia
tendrían efectos sensibles en la industria de la
alimentación y de bebidas. Aquéllas proponen limitar
la ingesta energética procedente de la grasa animal
y sustituirla por grasa vegetal. Por otra parte se
aconseja el aumento del consumo de frutas y
hortalizas, legumbres, cereales integrales y frutos
secos.
Son
éxitos de la política de salud, no obstante, la
interferencia de las productoras de alimentos. La
resolución planteaba que los Estados informen a los
médicos y a los padres sobre los peligros de la
contaminación por microorganismos patógenos en la
preparación de polvos para la alimentación de los
niños. La iniciativa demanda a los Estados la
adopción de medidas que prohíban el patrocinio de
los profesionales de la salud y de sus asociaciones
por parte de los fabricantes o distribuidores de
esos productos en el mundo.
No obstante tales argumentos,
países desarrollados donde radican las principales
empresas fabricantes de los referidos productos
apelaron a cuestiones de procedimientos para impedir
la aprobación de lo planteado por los ministros del
Tercer Mundo.
Alrededor de 2 000 millones de personas padecen en
el mundo del “hambre silenciosa”, desnutrición
originada por la falta de vitaminas y minerales, mal
que acecha a la gran mayoría de los pueblos, pues en
muchos de los casos el origen está principalmente en
la pobreza. |