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EL
VIVA CUBA DE JUAN CARLOS CREMATA
Un viaje a la esperanza
POR MIREYA
CASTAÑEDA —de Granma Internacional —
PARA los
críticos y cinéfilos decir Premio en Cannes confiere
a cualquier película una dimensión especial. Si
además logra la comunicación con el público de su
propio país... No se trata de una ficción. La más
reciente cinta de Juan Carlos Cremata, Viva Cuba,
ha conjurado el milagro.
Primero obtuvo
en Cannes ‘2005 el Grand Prix Ecrans Juniors,
prestigioso galardón del cine juvenil que se entrega
por tercera ocasión, y al que optó junto con otras
seis de diferentes países y ahora es un éxito de
taquilla luego de su estreno simultáneo en toda la
Isla.
Viva Cuba
es un road movie, que lleva de una punta a la
otra de la geografía insular, en el que dos niños
escapan de su casa para no ser separados por sus
padres. En un viaje “hacia el corazón de la
esperanza”, Jorgito y Malú, los dos entrañables
protagonistas, recorren la Isla “buscando un anhelo,
estar unidos y salvar las diferencias y encontrar un
futuro mejor”, explicó en rueda de prensa su
director.
Conforme a la
sinopsis, los chicos se prometieron amistad eterna y
se dan a la fuga huyendo del propósito de la madre
de la niña de partir del país y llevarla consigo.
“La primera de nuestras intenciones es hacer un
llamado a la reflexión de los padres para que tengan
muy en cuenta las opiniones de los pequeños a la
hora de tomar decisiones tan importantes”.
Uno de los
logros de la película son sus actores, ante todo los
dos niños, Malú Tarrau y Jorgito Miló, y las
actrices que encarnan a sus madres, Luisa María
Jiménez, Larisa Vega, secundados por prestigiosos
actores, entre ellos Eslinda Núñez, Manuel Porto y
Albertico Pujols.
Juan Carlos
Cremata, quien irrumpió en la cinematografía cubana
a principios del presente lustro con Nada, su
ópera prima en largometraje, ha filmado
además una película “familiar” en sentido estricto.
Viva Cuba
está codirigida por Iraida Malberti, madre de
Cremata, y en ella también intervienen su hermano
Carlos Alberto, director de la compañía de teatro
para niños La Colmenita, de la cual son miembros los
dos protagonistas, su abuela, Sara Cabrera, y sus
primos Guillermo y Amaury Ramírez Malberti, el
primero es el director de arte, mientras el otro
tuvo la música a su cargo.
Para llevar
adelante el proyecto, Juan Carlos formó un grupo de
producción con Inti Herrera, al que llamaron El
Ingenio, continuando así el ambiente familiar, pues
Inti es hijo de la actriz Eslinda Núñez.
Con respecto a
la producción, Juan Carlos Cremata precisó que "no
fue un proyecto hecho por el ICAIC, sino por la Casa
Productora de la Televisión Cubana, en coproducción
con una compañía de publicidad francesa llamada QUAD
Productions, La Colmenita y El Ingenio, y con la
colaboración de instituciones tan importantes como
la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, la
Escuela Internacional de Cine y Televisión de San
Antonio de los Baños, el Universo Audiovisual del
Niño Latinoamericano, el Centro Martin Luther King
Jr. y el Fondo de Fomento Audiovisual en
Centroamérica y Cuba (CINERGIA), quienes nos
ayudaron en la postproducción".
Además de
estar considerada como la primera película para
niños protagonizada por niños que se hace en Cuba,
Viva Cuba es pionera por utilizar una
tecnología novedosa. “Se trabajó con una cámara
Panasonic 100 AE que filma a 25 cuadros progresivos
y en sistema PAL. Aquí se usa NTSC y se filma a 24
cuadros. Esos 25 cuadros hacen mucho más rico el
transfer a 35 mm, realizado en los laboratorios
ECLAIR de París”.
Juan Carlos
Cremata es un cineasta de puntería, de imaginación y
optimismo. Tiene en cartera muchos proyectos. Cuando
filmó Nada, anunció que se trataba de una
trilogía, Nunca y Nadie, pero, como ha
dicho, “aún no encuentra financiamiento” para ellas.
Luego mucho se habló de Candela, un musical,
“al que el ICAIC puso abundantes peros, por lo
costoso”, y eso lo llevó a Viva Cuba.
No es todo. El
realizador tiene en mano varios guiones, entre ellos
la adaptación de la obra teatral El premio flaco,
del dramaturgo Héctor Quintero.
No hay duda,
Juan Carlos Cremata continúa su viaje a la
esperanza. |