Nuevo producto
biológico
para la agricultura
• Una alternativa orgánica a
productos químicos que
perjudican la salud humana y el medio ambiente
POR
ENRIQUE MILANES LEON—especial para Granma
Internacional–
CAMAGÜEY.— Tras 15 años de intensos
estudios, especialistas del Centro de Ingeniería
Genética y Biotecnología (CIGB) de esta ciudad, 530
kilómetros al Este de La Habana, consiguieron el
nematicida biológico HeberNem que, sin daños
colaterales, logra interrumpir el ciclo reproductivo
de gusanos tan nocivos a los cultivos.
El agente activo de HeberNem es la
bacteria Tsukamurella paurometabola, cepa
C-924, que demostró la mayor eficacia entre las 158
cepas analizadas por los científicos. Lo novedoso es
que por primera vez se determinan las funciones
antiparasitarias y nematicidas del microorganismo,
por lo cual el producto ya ha recibido dos patentes
nacionales que han sido homologadas en países de
Europa, América y Asia, así como por importantes
organismos internacionales de patentes.
El doctor en Ciencias Agrícolas e
Ingeniero Agrónomo Jesús Mena Campos es el jefe del
proyecto que dio a la luz a HeberNem. Los nemátodos,
explica, son pequeñísimos gusanos que están
presentes en el suelo, el agua, las plantas y dentro
de los animales; algunos tienen vida parasitaria y
otros vida libre. Muchas plantas son víctimas de
dicho parasitismo, especialmente las que se
desarrollan en casas de cultivos protegidos, aunque
también ataca a plantaciones al aire libre.
En países de crudo invierno
acostumbran a desinfectar el suelo con bromuro de
metilo, pero por los daños que éste ocasiona a la
capa de ozono y porque otros químicos utilizados
para sustituirlo tienen igualmente efectos
indeseados, el mundo busca afanosamente soluciones
orgánicas. Es por esa puerta por donde pretende
entrar HeberNem, señala el especialista.
LA FUERZA VISIBLE DE UNA BACTERIA
El centro de este trabajo es un
microorganismo natural del suelo y de la materia
orgánica que, una vez aislado en su cepa, se
conserva en bancos de células, se multiplica y
reproduce a gran escala. Pero a pesar de que todo se
mueve en el mundo de lo invisible, HeberNem ha
mostrado una fuerza "descomunal" para reducir la
presencia de nemátodos y elevar los rendimientos
agrícolas.
De paso, el producto de los
científicos camagüeyanos se anuncia como firme
alternativa frente al bromuro de metilo, tristemente
célebre por la esterilización de los suelos, los
daños a la salud humana y las afectaciones a la capa
de ozono.
Se han hecho pruebas en más de 25
hectáreas con distintos tipos de suelos y, tras 18
exámenes toxicológicos y ecotoxicológicos, el
nematicida ha demostrado ser un producto inocuo
sobre el medio natural.
HeberNem logra una eficacia de entre
90% y 95%. En diversas empresas citrícolas del
Oriente, Centro y Occidente del país (La Jíquima, de
Holguín; Ceballos, de Ciego de Avila; Arimao, de
Cienfuegos; Jagüey Grande, de Matanzas, así como en
las entidades camagüeyanas Cítricos Sola y Los
Ranchos, entre otras), el nematicida ha tenido una
aplicación exitosa.
FRUTO DEL TRABAJO COLECTIVO
La creación de HeberNem es fruto de
la colectividad. Según comenta a Granma
Internacional el licenciado en Bioquímica
Eulogio Pimentel, subdirector de investigación del
CIGB de Camagüey y uno de los autores del nematicida,
actualmente trabajan en el desarrollo, producción,
control de calidad y trámites de comercialización,
más de 30 especialistas de varias disciplinas.
Con los autores principales del
centro de ciencia camagüeyano colaboran colegas de
La Habana, de los institutos de Sanidad Vegetal y de
Suelos, de la Unión Empresarial Frutícola y de la
Universidad y el Instituto Superior Pedagógico de
esta ciudad.
El staff del CIGB camagüeyano,
inaugurado en 1989 por el presidente Fidel Castro,
lo forman jóvenes de 34 años de edad promedio y alta
calificación entre los que se incluyen médicos y
veterinarios, bioquímicos, microbiólogos, biólogos,
ingenieros químicos, radio-químicos,
físico-nucleares, químico-físicos y matemáticos,
graduados en Cuba y en el extranjero.
Algunos de los autores principales
de HeberNem lo presentaron con todo éxito en el
Congreso Científico Biotecnología Habana 2005,
celebrado a inicios de diciembre.