Elogia UNICEF
protección infantil
en Cuba
LA prioridad que el Estado cubano da a la
atención y protección de los niños fue elogiada por
el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, en su
Informe sobre el Estado Mundial de los menores.
El documento reconoce que Cuba no tiene infantes
excluidos ni de los que en el mundo se les denomina
invisibles, a pesar de estar ubicada geográficamente
en la región de América Latina y el Caribe, área con
mayor brecha entre ricos y pobres.
Bajo el título Estado Mundial de la Infancia
2006: Excluidos e invisibles, se hace un exhaustivo
análisis de la situación de pobreza que padecen
millones de infantes en el mundo.
Según el informe son niños invisibles aquellos
que viven sin protección contra todo tipo de actos
premeditados de violencia, los que sufren malos
tratos y explotación en situaciones ocultas y no se
les tiene en cuenta en las estadísticas.
En tal sentido señala que todos los años, el 55
por ciento de los nacimientos en el mundo en
desarrollo, con excepción de China y Cuba, no se
inscriben, o sea más de 50 millones de recién
nacidos comienzan sus vidas sin ninguna identidad.
Para la UNICEF entre las causas fundamentales de
la exclusión, que impiden brindar a los niños
servicios básicos, sobresalen la pobreza, la
deficiente gestión de los gobiernos en los asuntos
públicos, los conflictos armados y el VIH/SIDA.
El informe, divulgado en Londres, asegura que la
situación de la niñez en el mundo ha empeorado, pues
cientos de millones de menores son explotados,
privados de educación y salud, o utilizados como
esclavos sexuales.
También muestra que 171 millones de infantes —de
los cuales 73 millones son menores de diez años—
trabajan en situaciones peligrosas, entre ellas con
químicos y pesticidas en la agricultura, con
maquinarias peligrosas o en minas.
De ese modo, indica el documento, se exponen a
graves riesgos de sufrir lesiones, enfermedades y
hasta la muerte, mientras muchos de ellos nunca
reciben educación.
Entre otros escalofriantes datos están los más de
ocho millones de niños sometidos a la explotación
sexual comercial, sistemáticamente expuestos a actos
de violencia física y sexual, y la servidumbre en
condiciones similares a la esclavitud para pagar una
deuda.
Aun cuando es todavía difícil, la infancia en
América Latina es la que más ha mejorado en los
últimos años con respecto al resto de otras regiones
en desarrollo, al reducir su porcentaje de orfandad
hasta el 6,2 por ciento.
A pesar de ello, revela el informe, la pobreza
extrema es causa y consecuencia de la exclusión y la
invisibilidad y afecta a 96 millones de personas en
Latinoamérica y el Caribe, de las cuales 41 millones
son niños y niñas menores de 12 años y 15 millones
de adolescentes entre los 13 y los 19 años.
La presentación del Estado Mundial de la Infancia
2006: Excluidos e Invisibles inicia la conmemoración
de los 60 años de existencia de UNICEF, principal
organización mundial dedicada a la infancia.
Esa institución tiene oficinas en 158 países
dedicadas a ayudar a los pequeños desde su primera
infancia hasta la adolescencia. (PL)