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OMC comienza reunión marcada
por la incertidumbre
POR NANCY ZAMORA
HONG
KONG, CHINA, 13 dic (PL).—
La 6ª
Conferencia Ministerial de la Organización Mundial
del Comercio (OMC), dirigida a liberalizar el
intercambio, comenzó hoy en esta urbe financiera en
un clima marcado por la incertidumbre sobre sus
resultados.
Tal vez
una de las frases más repetidas en los últimos días
en el entorno de la OMC sea "salvar la cumbre", como
evidencia de la certeza de que el cónclave está
condenado al fracaso o a magros resultados.
Representantes de los 149 Estados miembros de esa
organización sesionarán aquí hasta el domingo en
busca de un consenso sobre temas medulares de la
economía mundial, especialmente de los países
pobres.
El
cónclave tiene como objetivo desbloquear las
negociaciones de la llamada Ronda de Doha o del
Desarrollo, estancada por diferendos sustanciales
acerca del comercio agrícola y su distorsión por los
subsidios y otras fórmulas proteccionistas.
La
Agenda de Doha, aprobada en la conferencia
ministerial celebrada en la capital de Qatar en el
2001, también incluye temas relacionados con la
industria y los servicios, que aparecen relegados a
un segundo plano por el grueso de los delegados.
Tal vez
como nunca antes esta organización creada hace 10
años llegue a una conferencia con tantas
dificultades y tanto apremio de lograr algún
resultado positivo.
El
encuentro está precedido por declaraciones
reiteradas de las naciones industrializadas,
especialmente de la Unión Europea (UE), muy
presionada por las uniones de agricultores de sus
países miembros respectivos, favorables a mantener
los subsidios.
Las
naciones más desarrolladas piden importantes
concesiones en el comercio de servicios, como moneda
de cambio para hacer algunas reducciones de las
subvenciones internas, mientras las ayudas a las
exportaciones parecen inalterables.
Mientras, los países en vías de desarrollo y los
menos avanzados, la gran mayoría de los miembros en
la OMC, reclaman el cumplimiento de los objetivos
planteados hace cuatro años, cuando se acordó esta
ronda para el desarrollo.
El
evidente incumplimiento de esos objetivos llevaron
al fracaso la cumbre de Cancún, en el 2003, de donde
surgió el Grupo de los 20 (G-20), integrado por 21
países de América Latina, Asia y Africa.
Ese
grupo es prácticamente el abanderado de las demandas
del Sur, en un contexto internacional en que la
contribución para erradicar la pobreza y el hambre,
planteados como objetivos de Doha, están lejos de
alcanzarse.
Diplomáticos latinoamericanos plantearon la
disposición de "hacer un gesto" en el tema
industrial, condicionado y limitado por un gesto de
países industrializados en materia agrícola.
Una
portavoz europea dijo hoy que la UE mantendrá sus
propuestas actuales de reducir los subsidios
agrícolas en 35 por ciento, mientras el G-20 tiene
un reclamo del 54 por ciento.
John
Tsang, presidente de la Conferencia Ministerial,
afirmó la víspera que la meta de esta cita es crear
una plataforma para negociaciones que permitan
concluir de manera exitosa la Ronda de Doha en el
2006.
Mientras los más de seis mil delegados
representantes de los Estados miembros sostienen
negociaciones complejas y prolongadas que los
acerquen a la toma de importantes decisiones, otras
zonas de Hong Kong son escenarios de protestas
populares.
Los
manifestantes de Hong Kong y venidos de otras
lugares se pronuncian contra la globalización y sus
consecuencias para los países pobres.
Se
espera que realicen muchas protestas durante la
semana y ello motivó un gran despliegue de fuerzas
de seguridad, para evitar incidentes violentos como
los registrados durante la cumbre de Seattle.
Una
rápida revisión a las cumbres anteriores muestra que
varias de ellas concluyeron sin una declaración
final por falta de consenso, que es el método de la
OMC para la toma de decisiones.
Las
conferencias ministeriales anteriores se efectuaron
en Singapur (1996), Ginebra (1998), Seattle (1999),
Doha (2001) y Cancún (2003). |