Prisioneros Políticos del Imperio| MIAMI 5      


N A C I O N A L E S

La Habana, 7 de Diciembre de 2005

MERCADOS AGROPECUARIOS
Menos oferta que en el 2004

POR RAISA PAGES —de Granma Internacional

LA canasta básica cubre parte de los alimentos necesarios al pueblo cubano, pero para completar la nutrición de la familia hay que acudir a los mercados agropecuarios.

Con menos oferta que el año anterior y con una demanda creciente los precios actuales de las viandas y hortalizas han experimentado un alza preocupante.

Como los alimentos son mercancías imprescindibles para sobrevivir, la población necesariamente tiene que adquirir determinados productos para su subsistencia, aun cuando los precios sean elevados.

La contracción en la disponibilidad de productos agrícolas en relación con el año anterior, tanto en viandas, hortalizas como cárnicos, se hizo sentir en la última semana de noviembre al recorrer los centros de oferta y demanda.

La producción agropecuaria tributada a los mercados agropecuarios descendió por problemas climáticos que se han presentado. Primero la aguda sequía de más de dos años, ciclones y lluvias abundantes que atrasaron las cosechas de verduras de este incipiente invierno.

La disminución de la oferta se aprecia tanto en el sector estatal como en el privado, según las estadísticas hasta el cierre de octubre de este año (ver cuadro adjunto). Sin embargo, en la capital, los mercados donde predominan los concurrentes campesinos tienen mejor surtido, aunque los precios han alcanzado altos niveles, que no están al alcance de los salarios de una parte de la población.

Un mazo de lechugas puede oscilar entre 7 y 9 pesos, una libra de tomate entre 10 y 15 pesos y una libra de zanahoria le puede costar en estos días desde 9 pesos hasta 20. Los precios de las viandas como malanga, yuca y boniato también son superiores, excepto en el plátano donde se mantienen casi iguales.

Recientemente se hizo un operativo en la capital donde se decomisaron los productos de 36 camiones que no tenían su documentación legal. Al día siguiente se notó la secuela. "Los mercados están vacíos", dijeron unos. Pero al tratar de comprobarlo se notaba la tradicional exageración. La mayoría ofrecía un aspecto normal. Pero los precios…

"Los particulares compran la mercancía a los camioneros a un precio más alto y por tanto la venden más cara. Ellos pagan en efectivo a los suministradores, no en cheques como los del sector estatal, por eso muchos prefieren acudir a los compradores privados", opinó Jesús Baró, administrador del mercado de oferta y demanda "Maravillas", en el Cerro.

"También el vendedor de la tarima en los particulares gana más, entre 30 y 50 pesos diarios, lo cual encarece el producto para que deje ganancias", añadió.

La baja oferta actual de productos algunos la vinculan a que los camioneros que no tienen licencia operativa para trasladar mercancías, han dejado de acudir a la capital por temor a que le decomisen los productos, después del operativo que se hiciera en días atrás, manifiesta Alberto García, administrador del mercado de oferta y demanda de Panorama y Tulipán. "Los precios se van a mantener altos hasta que no aumente la oferta. Por ejemplo, la malanga estuvo desaparecida un tiempo y ahora cuando apareció querían venderla a 5 pesos o más la libra y nosotros discutimos con ellos para que la dejaran en cuatro pesos", señaló.

En ese término de discusiones, Tania Lago, contadora del mercado de Panorama y Tulipán, donde predominan los privados, indicó que igualmente sucedió con la cebolla, que querían ponerla a 15 pesos el mazo y los convencimos de variarlo a 10. Con la col también logramos bajar un poco su propuesta.

El vendedor Diógenes Varela, de ese mismo centro, argumentó que los precios que le colocan a las mercancías también están relacionados con los impuestos. Deben pagar 5% del valor de lo que presentan a la venta y además otro 5% por la tarima y pizarra. Si le quedan productos sin vender de un día para otro, deben pagar de nuevo el impuesto.

Sin embargo, en los mercados estatales no se cobran impuestos a los vendedores porque constituyen trabajadores del mercado. ¿Si son tan "leoninas" las condiciones para vender en el mercado privado por qué no van al estatal o a los del Ejército Juvenil del Trabajo? La respuesta supone que aun cuando se quejen de los impuestos las ganancias son mucho mayores por los abultados precios.

Mario Saboya, un vendedor del mercado campesino, expresa que tiene que salir por las madrugadas a comprar productos en otros mercados donde haya más afluencia de camiones, como es el caso del situado en 19 y B. Ese día había ido a ese lugar y había comprado malanga a 2,80 la libra y "después tengo que venderla a 4 pesos para ganar algo y pagar los gastos del traslado". El resultado es que al comprador llega una mercancía que pasa por varios intermediarios.

EN LOS ESTATALES

Uno de los mercados estatales de mayor afluencia de público es el situado en el Cerro, frente a un costado de la Ciudad Deportiva. Sin embargo, por estos días sufre un desabastecimiento tremendo porque la mayoría de sus tarimas están vacías. Domingo Bravo, el económico de esa unidad, indicó que no están entrando casi hortalizas y las pocas que llegan se venden temprano en la mañana.

No obstante, en el centro estatal de 41 y 26, en Plaza, se ofertaban acelgas, rábanos y cebollinos y había mucha más presencia de productos. Paula Julia Mioqui, administradora de este mercado, contó que ella sale temprano con sus camiones para hacer gestión de compra y ha hecho convenios con el organopónico, situado en la periferia de la capital, cerca de EXPOCUBA, donde le venden hortalizas en días alternos.

Paula oferta todo tipo de viandas "porque la gestión de compra es muy importante, hemos establecido relaciones comerciales con cooperativas de Güira de Melena y ahora también contactamos con el director de acopio de Melena del Sur y también adquirimos productos en el Trigal, donde llegan las mercancías de varios municipios de La Habana".

Los vendedores de los mercados estatales ganan según sus ventas. El estibador Leonardo Leyet, del mercado que dirige Paula, subrayó que si no fuera por las gestiones que ella realiza para conseguir productos, ellos no tendrían casi ingresos, porque dependen de lo que se expenda.

Este caso revela que la falta de gestión también influye en el surtido de los mercados estatales.

Por otra parte, el mercado del Ejército Juvenil del Trabajo, situado en Tulipán y Marino, donde abundan precios más asequibles, ha estado con baja oferta de productos en los últimos meses. Pero durante nuestro recorrido pudimos constatar un mejor abastecimiento desde finales de noviembre.

En una población ávida de productos alimentos para saciar sus necesidades, la oferta, en general, continúa escasa. Aun cuando las cifras de producción de viandas y hortalizas han experimentado crecimientos continuos en años anteriores, exceptuando el actual 2005, nunca se ha cubierto la creciente demanda, sobre todo en una población donde la mayoría de la población consume productos frescos del agro, pues las conservas y enlatados son mucho más caros, en particular en el mercado en divisas.

Cuando uno observa la elevada calidad de los productos en los mercados donde predominan los privados, se nota la diferencia con el estatal. Las mejores cosechas de algunos sectores campesinos no se venden al Estado. Se separan para sacarle más utilidades al comercializarla con los compradores particulares.

Los contratos de compra y venta del Estado con el sector cooperativo-campesino siempre han constituido motivo de debates y polémicas. Cuando el Estado suministra recursos a esos campesinos, éstos tienen el compromiso de venderles sus cosechas a sus proveedores. Pero en algunos casos no comercializan todo con el acopiador estatal sino que dejan un margen para darlo a más alto precio a los compradores por cuenta propia.

También existen productores que no reciben recursos de las empresas estatales y tienen que adquirirlos por sus medios. Por tanto, cuando cosechan lo venden al mejor postor, sin tener en cuenta otros beneficios que le brinda el Estado cubano.

Cuando las ofertas de alimentos satisfagan la demanda, es preciso encontrar fórmulas para que los precios no continúen con tanta elasticidad, pues en el mercado agropecuario se satisfacen necesidades básicas en la nutrición. De estas necesidades se aprovechan muchos para estirar los precios y engrosar sus bolsillos mientras otros observan cómo se les van menguando sus ingresos.


MENOS VIANDAS, HORTALIZAS Y CARNES

— Las viandas vendidas hasta octubre por el sector estatal disminuyeron en un 35% en relación con similar etapa del 2004. En el sector privado el descenso fue de un 24%.

— Las hortalizas en el sector estatal decrecieron 26% durante este año hasta octubre en relación con igual etapa del 2004. En el sector privado las hortalizas crecieron 23%.

— En la carne de cerdo la producción estatal decreció en 51% mientras que en el sector privado la disminución fue superior al aportar sólo un 26% de la carne reportada en similar etapa del año anterior.

Nota: Los datos provienen de la Oficina Nacional de Estadísticas, pero los porcentajes fueron obtenidos por la autora.
 

 

IMPRIMIR ESTE MATERIAL


Director General: Frank Agüero Gómez. Director Editorial: Gabriel Molina Franchossi.
HOSPEDAJE: Teledatos-Cubaweb. La Habana
Granma Internacional Digital: http://www.granma.cu/

También en: http://granmai.cubaweb.com/

http://www.granmai.cubasi.cu/

 

Correo-E | Inglés | Francés | Portugués | Alemán | Italiano | REVISTAS
Sólo Texto | Feeds RSS en español | Suscripción para la Edición Impresa
Versión sólo texto | Canal RSS |
© Copyright. 1996-2005. Todos los derechos reservados. GRANMA INTERNACIONAL DIGITAL. Cuba.

Subir