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No hay
fuerza humana que pueda detener la
justeza de nuestra causa
Querido
pueblo cubano:
Este año 2005
que culmina ha sido de grandes retos y
también de importantes victorias.
A pesar del
recrudecimiento extremo del criminal
Bloqueo, de todas las trampas y
mezquindades que el Gobierno Neofascista
del imperio norteño ha tratado de
imponer, la realidad es que la amistad y
las muestras de solidaridad entre los
pueblos de Estados Unidos y Cuba se han
fortalecido.
La economía
cubana no solo ha resistido todos los
embates sino que ha crecido en algo más
del 11%. El nefasto bloqueo fue
condenado una vez más de manera
aplastante por 182 países en la Asamblea
General de la ONU.
Por otro lado,
la Revolución Bolivariana,
indisolublemente unida a la nuestra, la
alternativa Bolivariana para las
Américas (ALBA) y el comercio creciente
con países amigos dislumbran un futuro
mejor no solo para nuestro país sino
para América y la humanidad. Una nueva
esperanza florece en el planeta. El
desarrollo de nuestra invulnerabilidad
militar, política y económica como ha
explicado nuestro Comandante representan
victorias estratégicas vitales.
En nuestra
situación particular durante este año
2005 también se han obtenido importantes
victorias.
En el mes de
mayo conocimos de la decisión del Grupo
de trabajo sobre Detenciones Arbitrarias
de la Comisión de Derechos Humanos de la
ONU que declaró arbitraria e ilegal
nuestra detención.
Más tarde, el 9
de agosto, la decisión unánime de los
tres jueces de Atlanta de anular todo el
juicio y ordenar la realización de otro
proceso fuera de Miami. Y aunque la
Fiscalía y el Gobierno de los Estados
Unidos utilicen ahora maniobras
jurídicas dilatorias, no albergamos duda
alguna de que también venceremos.
Este 2006 será
un año decisivo de nuestra causa. No
debemos detenernos en esta batalla por
la verdad y la justicia denunciando
todas las maniobras y malas acciones de
la Fiscalía. Al final, de seguro
celebraremos todos la victoria con
nuestro regreso a la Patria.
Muchos retos y
dificultades nos quedan aún por
enfrentar pero estamos seguros de que
nuestro pueblo unido vencerá cada
batalla pues no hay fuerza humana ni
natural que pueda detener todo el amor y
justeza de nuestra causa.
Querido pueblo,
estos, sus cinco hermanos, nos sentimos
profundamente orgullosos de ustedes, de
nuestra Revolución y de tener el honor
de vivir este momento histórico esencial
de nuestra Patria.
Desde estas
cinco trincheras de combate en el
corazón del imperio, les deseamos éxitos
y felicidad en este 2006.
Esperamos poder
estar pronto todos unidos en nuestra
amada Patria para celebrar otro glorioso
Aniversario de nuestra Revolución.
¡Viva el
Aniversario 47 del Triunfo de la
Revolución!
¡Feliz 2006!
Gerardo
Hernández
Antonio Guerrero
Fernando
González
René González
Ramón Labañino
Salazar
USP. Beaumont,
Texas.
Diciembre, 2005 |