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Mitos y
realidades sobre el huevo
POR RAISA PAGES —de Granma
Internacional—
EL huevo, la
proteína más barata y completa en el
mundo actual, ha sido víctima de
múltiples acusaciones en contra de la
salud humana. Se ha dicho que sube el
colesterol y que provoca enfermedades
cardiovasculares.
Sin embargo,
múltiples investigaciones científicas
sobre sus efectos positivos en el
organismo humano desmintieron
aseveraciones anteriores.
El huevo
constituye un elemento terapéutico en la
dieta, afirma el doctor Jesús Barreto,
especialista de segundo grado en
Medicina Interna del Hospital Hermanos
Ameijeiras, Master en Nutrición y jefe
del grupo de apoyo nutricional de ese
centro asistencial habanero.
“Somos una
agrupación que estamos tratando de
incorporar la ciencia de la nutrición
como una herramienta en la terapia en un
número significativo de enfermedades. Es
mejor curar con un alimento que con un
medicamento”, sostiene Barreto.
“La clara de
huevo es un nutriente muy completo,
tiene la proteína adoptada como estándar
internacional por la FAO. En relación
con la yema existen muchos tabúes. Sin
embargo, si bien en la yema existe
colesterol también contiene lecitina,
que es una sustancia que impide la
absorción de esa grasa”, aclara Barreto.
Según este
especialista, las evidencias afirman que
personas que consumen mucho huevo tienen
un bajo componente en el colesterol y
aconseja comer una yema diaria y todas
las claras que pueda o desee.
La doctora
Myriam Plá, vicepresidenta de la
Sociedad de Productores Avícolas de
Cuba, afirmó a Granma Internacional
que el huevo por sí mismo, no es el
responsable del nivel de colesterol en
sangre, el cual depende de factores
genéticos, del tipo de vida, de la dieta
y de los componentes de ésta como la
totalidad de grasas saturadas que las
personas ingieren.
Plá subrayó que
la lecitina que contiene la yema del
huevo es un lípido muy importante en las
sustancias que ayudan a la maduración
del sistema nervioso central en el niño
y produce protección de las neuronas,
además de prevenir de enfermedades que
forman parte de trastornos cognitivos
como la demencia y la enfermedad de
Alzheimer.
“Un consumo de
un huevo diario desde edades tempranas
puede prevenir enfermedades de este tipo
en otras etapas de la vida. Ese alimento
se está usando por sus efectos
farmacológicos. Algunos componentes de
la yema incorporan ácidos grasos
poliinsaturados que juegan un papel
importante en respuestas vasomotoras,
broncomotoras y de tipo inmunológica del
organismo”, subraya por su parte el
doctor Barreto. Excepto crudo se puede
consumir de cualquier forma, asegura.
Explicó que en
las personas que padecen cáncer, el
huevo puede ayudar mucho para el
mantenimiento dietético del enfermo,
porque hay tipos de cánceres que
provocan aversión hacia la carne, como
un rechazo biológico.
La doctora Plá
manifestó que en la yema se encuentran
concentrados 215 miligramos de colina,
sustancia que es fundamental para el
desarrollo del cerebro del feto y del
recién nacido. Las embarazadas deben
consumir huevo y durante la etapa de
lactancia del bebé, por su contenido en
proteínas y hierro, que ayudan a que el
niño o la niña crezcan sanos y sin
anemia.
También el
aporte en vitamina D es muy valioso para
ayudar a fijar el calcio y evitar el
raquitismo y la osteoporosis. La doctora
Plá sostiene que los carotenoides que
contiene protegen contra la degeneración
macular del ojo y está demostrado que el
consumo de este alimento desde edades
tempranas reduce el riesgo de cataratas
hasta un 60% y ayuda al desarrollo del
sistema inmunológico. En los ancianos es
importante su consumo porque contribuye
al mantenimiento y reconstrucción de las
células y previene enfermedades propias
en el ocaso de la vida. |