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Cuidado
con algunos síntomas pasajeros
POR RAISA PAGES —de Granma
Internacional—
SI tiene pérdida
momentánea de la visión de un ojo, se le
adormece un brazo, parte de la cara o
tiene dificultad al articular palabras,
aunque sea de forma pasajera, usted ha
sufrido un Ataque Transitorio de
Isquemia (ATI), que es la antesala de un
posible infarto cerebral, la tercera
causa de muerte en Cuba.
El ATI es un
daño neurológico focal que apenas dura
minutos y sus síntomas dependen del área
donde se han ocluido arterias o vasos en
el sistema de irrigación cerebral.
El doctor
Javier Sánchez, especialista de segundo
grado en Neurología y jefe de la sala de
terapia intensiva del Instituto de
Neurología y Neurocirugía, apunta que
ante cualquiera de estos síntomas el
paciente debe acudir a un especialista o
a su médico de atención primaria, para
que se le brinde tratamiento de
inmediato en un centro hospitalario.
Existen casos
de personas que pierden fuerza de una
mano de forma pasajera y no le hacen
caso porque no conocen que es un aviso
de que padecen una enfermedad
neurológica. “Para que un médico
averigüe si un paciente ha sufrido un
ATI se debe realizar un buen
interrogatorio médico”, subraya.
Los ATI pueden
dañar distintas zonas del cerebro. En
dependencia de la parte afectada
aparecen los síntomas. “Un paciente que
haya sufrido esta afección neurológica
no debe regresar a casa, sino ingresarse
para atenderlo y observarlo, porque
puede ser el precedente de un infarto
cerebral”, afirma el especialista.
Estudios
realizados en Europa y recogidos en un
libro sobre enfermedades
cerebro-vasculares, editado en España,
revelan que hasta un 50% de los
pacientes que han sufrido un infarto
cerebral han presentando anteriormente
ATI, comentó el doctor Sánchez.
Como no produce
dolor como la angina de pecho, el
paciente no le da importancia a esos
síntomas pasajeros y no se alarma por su
brevedad. Cuando el ATI ocurre en las
arterias carótidas se pueden detectar en
pruebas de Ecodoplex, un ultrasonido de
las arterias para observar el flujo de
sangre, pues a veces se encuentran
ocluidas por ácidos grasos como
colesterol.
Cuando una
persona ha presentado dificultades al
hablar, vértigo, mareos o visión doble e
inestabilidad para la marcha, el ATI ha
ocurrido en el territorio de las
arterias vertebrales y la basilar, que
es la que conduce la sangre hacia el
sistema nervioso central en la región
posterior del cerebro. A veces no se le
da importancia a un mareo transitorio de
un anciano o anciana y se le achaca a la
artrosis cervical.
Las personas
que hayan tenido estos síntomas deben
acudir a un especialista de inmediato o
a los médicos de atención primaria que
han recibido entrenamiento para detectar
patologías neurológicas.
Si se trata a
tiempo un ATI en un gran porcentaje de
los pacientes se evita el infarto
cerebral.
FACTORES DE
RIESGO
Existen
factores de riesgo de la enfermedad no
modificables como la edad, sexo, raza y
herencia genética. Si bien la mujer está
más protegida en la edad reproductiva
por el efecto de los estrógenos, cuando
avanzan hacia el climaterio y termina su
fertilidad está más expuesta a la
influencia del infarto cerebral, en la
misma frecuencia que los hombres.
En la raza
negra existe predisposición genética a
la hipertensión arterial, que es uno de
los factores de riesgo de las ATI. La
hipertensión arterial puede ocluir vasos
y provocar hemorragias. Otros de los
factores de riesgo son la diabetes,
cardiopatías, hábitos tóxicos como fumar
o ingerir bebidas alcohólicas, drogas
medicamentosas mal usadas, sedentarismo
y obesidad.
Para el doctor
Javier Sánchez el infarto cerebral se
lleva todas las medallas en la Medicina.
La de bronce por ser la tercera causa de
muerte en el mundo desarrollado y en
Cuba; la de plata por ser la segunda
causa de demencias; y el primer lugar
por ser la enfermedad más discapacitante
del mundo.
“Si uno sufre
un infarto del miocardio y te recuperas
no tienes limitaciones para volver a
trabajar, pero si padeciste un infarto
cerebral a veces no puedes volver a tu
profesión u oficio por discapacidades
que le quedan como secuelas.
“Tengo un
paciente que era diplomático y dominaba
siete idiomas, le dio un infarto
cerebral de un centímetro en el
hemisferio dominante izquierdo del
cerebro, en el área opercular donde
emite el lenguaje y le provocó una
afasia motora, no puede articular casi
su idioma, perdió toda su habilidad, el
lenguaje se elabora en el sistema
nervioso.
“Si es en un
área de comprensión de los fonemas no
entiende nada de lo que le digas y si es
un infarto en el hemisferio cerebeloso
puede dejar a la persona con una
incapacidad para la coordinación precisa
del movimiento. Un infarto en el tálamo,
una estructura donde se encuentra el
gran modulador de la sensibilidad, puede
provocar trastornos severos de esta
área”, explica el especialista.
Datos
estadísticos de Europa revelan que en
estudios recientes se han observado
antecedentes de ATI entre un 25 a 50% de
los pacientes que han padecido infartos
ártero-trombóticos, que no se habían
tratado antes.
“No es lo mismo
infarto y hemorragia cerebral. En la
primera hubo una oclusión arterial y en
la segunda un rompimiento del vaso
sanguíneo. La hemorragia es devastadora
al inicio, pero si el paciente logra
sobrevivir se salva porque la sangre se
reabsorbe, pero en el infarto cerebral
si bien no es tan devastador en sus
inicios, deja más secuelas
incapacitantes en el paciente”, aclara
el experto.
NO SE CONFIE SI
NO DUELE
Según las
experiencias de este doctor existen
muchas personas que sienten determinados
síntomas y no se alarman. Un campesino
que esté trabajando la tierra y siente
pérdida de la fuerza momentánea en una
mano, como no duele y desaparece y sólo
sucede entre 2 y 5 minutos, se recupera
y no le da importancia, cuando va al
médico asegura estar bien y no padecer
de nada.
Precisamente,
los médicos de familia se están
instruyendo sobre el interrogatorio para
detectar las ATI u otras afecciones
neurológicas, porque con ello pueden
salvar muchas vidas. Existen isquemias
silenciosas que sólo se advierten en
tomografías y el paciente no se ha dado
cuenta.
En un 13% de
las personas que han sufrido ATI, cuando
se les realiza la tomografía, la prueba
revela que ha tenido infartos anteriores
de pequeño tamaño.
Un paciente,
ante síntomas neurológicos como pérdida
de visión transitoria, adormecimiento
alrededor de la comisura de los labios o
en la cara, pérdida de fuerza muscular
en miembros, pérdida de la memoria
transitoria, visión doble, lenguaje
disártrico, debe ser ingresado, tratado
y estudiado.
La edad de una
persona la determina el estado de su
árbol vascular. Hay ancianos con 90 años
con un buen sistema vascular y hay
jóvenes que tienen problemas en su
circulación por malos hábitos de vida.
Como
recomendaciones, el doctor indica dejar
de fumar, bajar de peso, comer bajo de
sal, con menos grasa y practicar
ejercicios habitualmente. Si una persona
siente el aviso al padecer síntomas como
los descritos en este trabajo debe
asistir a un médico de inmediato. En
todos los grandes hospitales existen
áreas para atender enfermedades
cerebro-vasculares conocidas como
unidades de ICTUS (en inglés choque,
impacto). |