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Los Estados miembros del CARICOM hemos sido
coherentes en nuestro apoyo político y solidaridad
con Cuba
DISCURSO DEL
PRIMER MINISTRO DE BARBADOS, EL HONORABLE OWEN
ARTHUR, EN LA APERTURA DE LA SEGUNDA CUMBRE
CUBA-CARICOM CELEBRADA EN EL BARBADOS HILTON EL 8 DE
DICIEMBRE DE 2005
Co-presidentes de esta Cumbre,
Presidente de la Conferencia de
Jefes de Gobierno del CARICOM
Presidente de la República de
Cuba
Jefes de Estado y Gobierno
Secretario General del CARICOM
Excelencias
Señoras y señores:
En
un año notable por la frecuencia de Cumbres,
Barbados se complace en terminarlo a gran altura
como anfitrión de la Segunda Cumbre de Jefes de
Estado y Gobierno de la Comunidad del Caribe y la
República de Cuba.
Compañeros
dirigentes del CARICOM, en Barbados siempre nos ha
agradado darles la bienvenida en nuestras costas. La
pasión que han demostrado en su compromiso con
Barbados es tal que convierte a nuestra isla no sólo
en una unidad de nuestro mercado común, sino
también, deseamos creer, en una segunda casa para
todos ustedes. Por tanto, sería inútil tener que
pedirles que disfruten plenamente de nuestra
hospitalidad.
Estoy seguro
que todos nosotros acogemos con beneplácito esta
oportunidad de extender de nuevo una especial
bienvenida a Barbados a nuestro hermano Fidel, que
nos visitó por primera vez en 1994 para la
conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo
Sostenible de los Pequeños Estados Insulares en
Desarrollo. Sé, Presidente Castro, que todos los
habitantes de Barbados lo recuerdan con cariño,
sobre todos los de Holder's Hill, quienes lo vieron
detenerse en su recorrido por la isla para
participar en un juego de críquet.
El estado
actual del críquet antillano puede merecer otra
participación suya. Tenemos también cálidos
recuerdos de su visita en 1998, cuando asistió a las
celebraciones por el Día de la Emancipación y a la
ceremonia de develamiento del memorial a los
mártires de 1976. Esperamos que esta, su tercera
estancia entre nosotros, sea igualmente memorable y
fructífera.
Nuestras
Cumbres CARICOM-Cuba conmemoran el Día CARICOM-Cuba.
Este día
histórico, 8 de diciembre, marca la fecha en 1972 en
que los primeros cuatro Estados independientes del
CARICOM establecieron relaciones diplomáticas con la
República de Cuba.
La nuestra es,
pues, una relación madura de más de 30 años. Nuestra
amistad posee bases sólidas de diálogo político,
respeto mutuo y cooperación altamente productiva.
Este proceso de las Cumbres, que se inició en 2002
como iniciativa del gobierno de Cuba, las reuniones
de nuestros Ministros del Exterior a los dieciocho
meses de cada Cumbre, el proceso de la Comisión
Conjunta que se instituyó a partir de 1993, la
participación de Cuba en la Maquinaria de
Negociación Regional del Caribe (CRNM) y en
CARIFORUM representan los principales elementos de
una alianza política y una relación de trabajo que
no alcanzan muchos grupos de países.
Estas
estructuras representan sólo nuestros vínculos
gobierno a gobierno. Debemos recordar, sin embargo,
que las relaciones entre el pueblo de Cuba y el
pueblo del CARICOM anteceden en mucho nuestros pasos
para el establecimiento de relaciones oficiales, ya
que a comienzos del siglo XX los pueblos de las
Antillas habían comenzado a emigrar a Cuba en busca
de mejores oportunidades de vida. Ese período de
migración ha dejado un legado cultural indeleble en
muchas partes de Cuba y es también responsable de
los lazos de familia que existen todavía hoy entre
tantos nacionales cubanos y del CARICOM.
No puedo pensar
en una mejor razón para que los dirigentes del
CARICOM y de Cuba se reúnan que atender a este tema
del desarrollo humano, ya que nuestras actividades
de cooperación conjunta dejan bien claro que la
preocupación por la persona humana es una prioridad
común que halla sitio en el propio corazón de
nuestras relaciones.
Por tanto no es
de sorprender que la atención al bienestar, las
capacidades y la creatividad haya guiado la
cooperación técnica entre nosotros. La enseñanza y
la capacitación, la salud, la preparación para los
desastres, la cinematografía y las artes
audiovisuales, los deportes y la cultura se cuentan
entre las muchas esferas que forman la base de
nuestro historial afanoso de actividades de
cooperación.
Un aspecto de
importancia del enfoque caribeño al desarrollo
humano ha sido el respeto al precepto y la práctica
de la inclusión. Somos una familia. Nuestra
geografía, nuestra historia, nuestras corrientes
migratorias y el matrimonio entre personas de
nuestros pueblos hacen de ella una realidad. Por lo
tanto, las estrategias que sirven a nuestro mejor
interés son las que reconocen al pueblo cubano como
parte del Caribe y miembro pleno de la comunidad del
continente americano. Nuestros esfuerzos y nuestro
apoyo a la participación de Cuba en CARIFORUM y en
el Grupo de Estados de África, el Caribe y el
Pacífico (ACP) dan fe de nuestra convicción.
Hemos mostrado
constancia en nuestros llamados a que Cuba sea parte
de todo empeño para la creación de una economía
hemisférica en el continente americano.
La comunidad
internacional y nosotros mismos en este hemisferio
necesitamos comprender que las barreras no
arancelarias, los embargos y los puntos muertos
políticos, que obstaculizan las relaciones con
nuestros hermanos en Cuba, deben desaparecer. De no
ser así, ¿cómo pueden nuestros pueblos creer en las
declaraciones sobre desarrollo humano, bienestar
humano y el derecho al desarrollo que realizamos en
las Naciones Unidas, el ACS y otros foros?
La relación
CARICOM-Cuba se erige sobre la base de una
comprensión compartida de que nuestras sociedades
sólo pueden avanzar y aprovechar oportunidades para
mejorar la calidad de vida si son saludables e
innovadoras. Y entre estos atributos, la salud es
sin dudas el más importante. El Caribe, como bien
sabemos, registra la segunda mayor incidencia de HIV/SIDA
del mundo, después del África subsahariana. Aunque
se ha producido una estabilización de la tasa de
infecciones nuevas, la realidad es que nuestra
propia seguridad en el CARICOM se ve amenazada por
esta pandemia. Además, la diabetes, que da origen a
otras complicaciones a la salud, como la ceguera y
las amputaciones, es una enfermedad crónica
importante en muchos Estados miembros del CARICOM.
Nuestros acuerdos de cooperación regional nos
permiten obtener atención para la salud de la
República de Cuba y, sobre todo en esta coyuntura,
el tratamiento y formación para el cuidado de
pacientes de HIV/SIDA, la formación de médicos y
enfermeras y, de modo más reciente, la cirugía para
la atención de la vista.
Nos corresponde
a nosotros establecer hoy acuerdos bien
estructurados para el ulterior desarrollo de esta
cooperación y eso nos proponemos hacer en esta
Cumbre.
De igual
importancia para el CARICOM y Cuba es el desarrollo
de relaciones comerciales entre nuestros pueblos.
Los Estados miembros del CARICOM hemos sido
coherentes en nuestro apoyo político y solidaridad
con Cuba destinados a poner fin al embargo comercial
y financiero impuesto por Estados Unidos al gobierno
de Cuba.
Por nuestra
parte, nuestro Acuerdo de Cooperación Comercial y
Económica es testimonio del compromiso de ambas
partes para crear oportunidades comerciales para
ciudadanos del CARICOM y de Cuba en un entorno cada
vez más competitivo. Depende de nosotros hacer que
el Acuerdo funcione y, por tanto, dejar establecido
que el comercio puede ser sin dudas un instrumento
en virtud del cual puedan lograrse importantes
mejoras a la condición humana.
Colegas Jefes
de Estado, la situación de la cooperación
internacional para el desarrollo apunta a la
necesidad crítica de que la cooperación regional y
la cooperación Sur-Sur se emplee de modo más extenso
a fin de crear mejores condiciones para el
desarrollo humano. Debemos continuar la colaboración
y presionar en el nivel internacional. Pero dado que
la cooperación regional como la que se ejemplifica
entre CARICOM y Cuba continúa siendo fundamental
para el desarrollo humano en el Caribe, esta Cumbre
ocupa un lugar muy esencial en nuestros propósitos.
Convencido de
que esta Cumbre será muy productiva y llevará
adelante nuestra cooperación de modo importante, me
agrada ofrecerles la hospitalidad plena del pueblo
de Barbados como apoyo a nuestras deliberaciones de
hoy. |