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Falta de oxígeno es como perder el
agua
POR JOAQUIN ORAMAS
LA
falta de oxígeno puede originar graves consecuencias
a personas de todas las edades, pero son más graves
en los mayores, pues conspira contra el propósito de
extender la vida útil a 120 años.
En
tales casos se aplica la oxigenoterapia, que
consiste en el suministro de oxígeno a los pacientes
que por problemas pulmonares no pueden incorporarlo
en cantidades suficientes desde su contenido en el
aire respirable hacia la sangre.
La causa
más frecuente de esta situación es el hábito de
fumar (activo o pasivo), que desarrolla las dos
patologías que requieren frecuentemente tratamiento
médico: el efisema pulmonar y la bronquitis crónica.
Estas, a la larga, producen obstrucción bronquial.
Con el deterioro que se produce a través del tiempo,
los pulmones van perdiendo cantidades de unidades de
funcionamiento y, por lo tanto, no son capaces de
incorporar el suficiente oxígeno a la sangre.
Esta
falta de oxígeno en el organismo va dañando a su vez
otras estructuras, principalmente el corazón
(insuficiencia cardíaca), y origina hinchazón de los
pies, mal funcionamiento del intestino, del hígado,
disminución de la actividad intelectual,
alteraciones del sueño, entre otros males.
Las
personas que sufren esta insuficiencia se
manifiestan con falta de aire, ya que el oxígeno, al
igual que el combustible en un automóvil, es una de
las condiciones principales para el funcionamiento
de los músculos, el cerebro, el corazón y el resto
de los órganos. La calidad de vida se ve deteriorada
por las crecientes limitaciones en las actividades
de quienes padecen tales insuficiencias.
Los
médicos aconsejan a las personas de la Tercera Edad
el extremo cuidado del sistema respiratorio, para lo
cual en Cuba se aplican métodos científicos en los
policlínicos y el Médico de la Familia. Respirar
mejor para vivir más, decíamos en un trabajo
reciente sobre el asunto.
No
resulta ocioso insistir en el tema porque suman
millones los adictos al tabaquismo y los que se
afectan indirectamente (fumadores pasivos) por la
adicción de otros.
Para
recordarles cómo los efectos del tabaquismo invaden
el organismo junto con el aire que respiramos les
invitamos a dar un viaje aéreo con las moléculas de
oxígeno que se reciben por el sistema respiratorio.
Observaríamos su ingreso al organismo por la cavidad
nasal, aunque en ocasiones el aire entra por la
boca, con lo cual pierde la posibilidad de ser
filtrado y calentado. En este proceso se calienta
hasta una temperatura inferior en un grado
centígrado respecto a la corporal.
Seguidamente, atraviesa la faringe, la laringe y
llega a la tráquea, donde se ramifica por los
bronquios hasta llegar a los pulmones. Estos órganos
se dividen en bronquios y bronquiolos hasta formar
los conductos, sacos alveolares y finalmente los
alvéolos.
Los
pulmones albergan aproximadamente 300 millones de
alvéolos. En los tejidos corporales el oxígeno pasa
por difusión a la red de capilares sanguíneos y de
las células a la sangre y el dióxido de carbono en
sentido opuesto por el proceso de difusión.
Gracias
a la respiración, las células del cuerpo toman el
oxígeno (O2) y eliminan el dióxido de carbono (CO2)
en un intercambio gaseoso entre el aire de la
atmósfera y el organismo.
Muchos
fumadores se caracterizan por la tos frecuente y los
más problemáticos generalmente por la "falta de
aire", lo que se denomina disnea, al hacer esfuerzos
mínimos como bañarse, peinarse, caminar y subir
escaleras.
En
estos casos, los facultativos realizan un estudio
para determinar la cantidad de oxígeno en sangre. Si
los resultados demuestran que los pulmones no están
proveyendo de suficiente oxígeno a la sangre, el
médico debe prescribir oxígeno, para que este
paciente recupere parte de la calidad de vida que ha
perdido.
El
oxígeno, por ser un elemento esencial para la vida
humana, debe estar disponible para todos los que lo
necesitan. Su falta es asimilable a la carencia de
alimento o agua, y los gobiernos debieran asegurar
su provisión a quienes no pueden disponer de él por
la vía natural de la respiración.
En
sistemas de salud como el de Cuba se garantiza este
servicio sin costo para la población. Para los
pacientes que dependen de su provisión, el oxígeno
es un "medicamento", como lo es la insulina para la
persona diabética insulino-dependiente, por citar un
ejemplo.
En la
Argentina, especialistas en Neumología han propuesto
al Parlamento un proyecto de Ley de Oxígeno, que
señala a este elemento vital como indispensable para
la vida y, por lo tanto, el derecho de todo
ciudadano a disponer de él en la medida de sus
necesidades. En cuanto a las posibles acciones
preventivas, las campañas que desalienten a usar
tabaco son de máxima importancia, para atacar a la
principal causa del problema.
Quien
tiene el hábito de fumar debería tratar de
abandonarlo y realizar una consulta temprana para
evitar consecuencias posteriores. Existen
medicamentos muy eficaces para trabajar sobre la
inflamación bronquial que pueden prevenir la llegada
de la insuficiencia respiratoria. Esto se les hace
difícil ya que esta dolencia es silenciosa e
indolora, y a veces se toma conciencia de ella
cuando ha avanzado demasiado.
Todos
debemos estar conscientes de esta realidad. En
particular los que aspiran a vivir 120 años.
(Más
información redact2@granmai.cip.cu) |