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Continúan actos de dolor y repudio
por incendio en discoteca
BUENOS
AIRES, 3 ene (PL).— Manifestaciones de dolor y actos
de repudio a las autoridades capitalinas por las
víctimas del incendio en una discoteca el 30 de
diciembre continúan hoy tras un fin de año de
intensa conmoción social.
Un
nuevo "cacerolazo", clamando justicia para las hasta
ahora 188 víctimas mortales y más de 700 heridos en
el siniestro, partirá esta tarde desde el lugar de
los hechos, el céntrico barrio de Once, hasta el
edificiio del gobierno porteño y la Plaza de Mayo.
Esta
será la tercera marcha de familiares, amigos y
simples ciudadanos que se unen al dolor por el
trágico hecho para reclamar la renuncia del
presidente del ejecutivo capitalino, Aníbal Ibarra,
a quien consideran responsable por negligencias en
los controles de habilitación de discotecas.
Anoche,
una columna de manifestantes partió desde las
inmediaciones de República Cromagnón, nombre del
recinto incendiado, hasta la Plaza de Mayo, frente a
la Casa Rosada, luego de gritar acusaciones contra
Ibarra al pasar frente a la sede de su ejecutivo.
Un
fuerte dispositivo policial cortó el tránsito en las
arterias ocupadas por la columna.
Entrevistada por un canal televisivo, la ex diputada
de Izquierda Unida (IU), Vilma Ripoll, dijo que
Ibarra debe renunciar por ser cómplice de las
negligencias y la corrupción existentes en las
inspecciones de las condiciones de seguridad en las
discotecas.
Familiares de las víctimas aceptaron la presencia en
la protesta de representantes de partidos políticos
sólo a título personal y sin carteles alusivos a las
organizaciones a que pertenecen.
También
se lamentaron de la falta de sensibilidad de
funcionarios estatales, quienes no se hicieron
presentes en los actos públicos ni siquiera para
ofrecer sus condolencias.
El otro
acto de protesta se realizó espontáneamente en la
tarde del sábado, cuando ante la lentitud de las
autoridades la masa humana reunida en torno al lugar
del siniestro partió hacia la morgue para exigir la
entrega expedita de los cuerpos para realizar los
sepelios.
En el
curso de la semana están convocados otros actos de
luto y protesta.
El
incendio, que estalló alrededor de las 23.00, se
originó cuando uno de los asistentes a un concierto
de rock prendió una bengala que incendió una tela,
se extendió al techo y a elementos de acústica y
provocó una humareda tóxica.
En
medio de la confusión y la asfixia, la masa humana
integrada por adolescentes y hasta niños de muy
corta edad intentó escapar, pero las puertas de
emergencia estaban cerradas con candados y alambres,
y sólo fueron liberadas desde afuera debido a la
actuación de los bomberos.
El
local estaba sobrepoblado, con el triple de
personas, cuando menos, de la capacidad autorizada. |