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GALA CULTURAL POR EL 26 DE JULIO
Ardiente amor por Cuba
POR
MIREYA CASTAÑEDA —de Granma Internacional—
EL mambí, canción
símbolo de amor patrio, inició en el teatro Karl
Marx la velada cultural, que en exquisita
confluencia de poemas, música y danza celebró el Día
de la Rebeldía Nacional.
La voz incomparable de la
musicalísima Beatriz Márquez, unida a la del
veterano trovador Adriano Rodríguez (lástima que se
tomara injustificadas licencias con la letra de la
canción de Luis Casas Romero), hizo resonar los
inmortales versos “y desde entonces fue más ardiente
/ Cuba adorada mi amor por ti”.
Inmortales porque a través
de ellos puede seguirse la historia de las guerras
cubanas por la independencia desde que las armas
fueran empuñadas, por primera vez, en 1868 por
aquellos hombres que luego se denominarían mambises.
El sentimiento que allí se
expresa es el mismo que, el 26 de julio de 1953,
llevó a los jóvenes de la Generación del Centenario
(del nacimiento del Apóstol José Martí), encabezados
por Fidel Castro al asalto, en Santiago de Cuba, del
cuartel Moncada (y en Bayamo, del Carlos Manuel de
Céspedes).
Los artistas cubanos
homenajearon el 52 aniversario de aquella gesta con
poemas, cantos y bailes, en amplia panorámica de la
diversidad cultural de la Isla.
Una hora bastaría para,
engarzados por poemas de Jesús Orta Ruiz, el Indio
Naborí, la escena del mayor teatro de la capital
acogiera los grupos vocales Sampling (El
escaramujo, de Silvio Rodríguez); Sexto sentido
(Siempre es 26, de Carlos Puebla), y el
infantil de niños decimistas.
La danza fue ejemplo de la
simbiosis cubana —esos Dos abuelos, del poeta
Nicolás Guillén— con las muchachas del Ballet y la
Escuela de Lizt Alfonso representando la raíz
hispana y el Conjunto Folklórico Nacional, la
africana (una trepidante Rumba, coreografía
de Manolo Micler).
La música en dos vertientes
también. La Banda Nacional de Conciertos deleitó con
El Güije (otra vez Silvio) y la emblemática
Orquesta Aragón presentó lo mejor del bailable
nacional.
La siempre Trova, sin
apellidos, presente en el dúo ocasional de Sara
González y Amaury Pérez (musicalización de este
último del poema Canción, de Fayad Jamis),
con Kiki Corona (Amor en los tiempos, de
Augusto Blanca) y Eduardo Sosa (Razones para un
son, que llevará la delegación cubana al
Festival de la Juventud y los Estudiantes, en
Caracas).
En El mambí se
expresa el ardiente amor por “Cuba adorada”, y los
niños decimistas recordaron que “los jóvenes del
Centenario grabaron la palabra libertad en los muros
del Moncada”.
Es una verdad reiterada en
celebración del Día de la Rebeldía Nacional, la
cultura es alma y escudo de la Nación.
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