|
CLUB DE LOS 120 AÑOS
Un llamado a tiempo evita
cosecuencias
POR JOAQUIN ORAMAS
LA obstrucción urinaria o uropatía
obstructiva es un cuadro caracterizado por la
existencia de una dificultad para eliminar total o
parcialmente la orina, lo que terminará ocasionando
una serie de trastornos estructurales y funcionales
en las vías urinarias.
Los
adultos mayores deben estar atentas a este
padecimiento, porque si bien es una enfermedad que
puede presentarse a cualquier edad, es más común en
los hombres, sobre todo luego de los 60 años de
edad. Esta mayor incidencia es a consecuencia de que
después de dicha edad, la prevalencia de hiperplasia
benigna y cáncer de próstata aumentan
considerablemente.
Tales
dificultades pueden ser un obstáculo para quienes
aspiran a extender su existencia con calidad a 120
años.
Otra
causa frecuente de obstrucción son los cálculos
urinarios, los cuales también son más frecuentes en
los hombres entre los 20 y los 40 años de edad.
Los
tumores y la radiación de la pelvis y la
instrumentación urológica, constituyen causas muy
comunes de este tipo de trastornos en las mujeres.
La
dificultad para eliminar la orina producirá su
acumulación en las vías urinarias (vejiga, uréteres,
riñones) lo que ocasionará una serie de trastornos
en todo el aparato urinario
El tipo
y la magnitud de las manifestaciones clínicas van a
depender del lugar donde su produzca la obstrucción
y de la velocidad de la misma.
La
acumulación de la orina ocasiona una dilatación de
la vejiga, uréteres y del resto del sistema colector
de la orina, que se manifiesta por dolor y molestias
en la parte baja del abdomen o en los testículos y
labios mayores de la vulva, dependiendo si la
localización es alta o baja.
Si la
obstrucción es total, no se va a producir
eliminación de orina llevando a una insuficiencia
renal si no se toman medidas urgentes para su
resolución. Cuando la obstrucción es parcial, pueden
alternarse períodos de aumento del volumen de orina
con períodos de disminución. Como las infecciones
urinarias no son frecuentes en los hombres, siempre
debe sospecharse una obstrucción urinaria en caso de
padecerla. No ocurre lo mismo en las mujeres, ya que
son más comunes las infecciones urinarias. Existe
una mayor predisposición a las infecciones, las que
se manifestarán con dolor en la región lumbar,
fiebre y dificultad para orinar.
Es muy
común que los hombres consulten al médico por
disminución de la fuerza y del calibre de la
expulsión de orina, con lentitud, goteo luego de
orinar, sensación imperiosa de orinar y aumento de
la frecuencia de las micciones nocturnas.
En este
tipo de trastornos es muy importante adoptar medidas
terapéuticas con celeridad, por las graves e
irreparables consecuencias que podría ocasionar.
Teniendo presente que muchas de sus causas pueden
ser corregidas a tiempo.
Otra
molestia es la incontinencia, que es la pérdida
involuntaria de orina que ocasiona algunos
trastornos tanto higiénicos como sociales.
Con la
edad se van produciendo una serie de cambios en el
sistema urinario que favorecen el desarrollo de la
incontinencia, entre ellos se destacan: disminución
de la capacidad de almacenamiento de orina, de la
capacidad para postergar la micción, aumento del
volumen de orina luego de cada micción y disminución
de la longitud funcional de la uretra.
Si bien
se observa en personas de cualquier grupo etario,
predomina en la población geriátrica. Alrededor del
15 al 20% de las personas mayores la padecen.
Diversos son los problemas que les acarrea la
incontinencia a estas personas: desde el punto de
vista médico padecen infecciones urinarias y
genitales frecuentes, erupciones y úlceras en la
región genital y desde del punto de vista
psicosocial se sienten muy avergonzadas, se aíslan y
se deprimen fácilmente.
Pese
a todo esto, son muy pocas las que van a consulta
por este problema, que, sin embargo, siempre deben
poner en conocimiento del facultativo. Pues, un
llamado a tiempo, evita mayores consecuencias.
|