CLUB DE LOS 120 AÑOS
La psicosis
POR
JOAQUIN ORAMAS
• LA mayoría de las personas, al escuchar la palabra
psicosis, piensa en la película de Alfred Hicthcock
del mismo nombre. Pero no se imagina que puede ser
un conjunto de enfermedades tan complejas.
Y por el otro lado, muchos de nosotros alguna vez
hemos llamado a alguien "neurótico" sin saber lo que
realmente eso significa. Por eso resulta conveniente
ahondar un poco más en estos trastornos que pueden
afectar a personas mayores, al igual que a los más
jóvenes.
Resulta difícil hacer una revisión completa de estas
enfermedades, por lo que examinaremos dos de las más
importantes: la Psicosis y la Neurosis.
Tradicionalmente se define la
psicosis como una pérdida del sentido o del juicio
de la realidad, con alteración en la actividad
mental, y se caracteriza por la existencia de
alucinaciones y delirios.
Según la OMS, la psicosis es un
trastorno en el cual el deterioro de la función
mental ha alcanzado un grado tal que interfiere
marcadamente con la introspección y la capacidad
para afrontar algunas demandas ordinarias de la vida
o mantener un adecuado contacto con la realidad.
No debe aplicarse el término
psicosis a las distorsiones mínimas de la realidad
que alteren el juicio, como lo que sucede en las
personas depresivas que se subestiman.
Algunos autores distinguen las
psicosis orgánicas y las psicosis funcionales. Las
orgánicas son aquellas que se producen
secundariamente a una enfermedad orgánica de base,
como sucede en las demencias y las psicosis por
sustancias tóxicas. En las psicosis funcionales, no
se conocen con exactitud las causas desencadenantes,
involucrándose factores genéticos, sociales y
hereditarios.
La acción de la Medicina, entre
otros factores, ha permitido en los últimos
cincuenta años que el promedio de vida de las
personas se haya elevado. Esto significa que la
población mundial por encima de los sesenta y cinco
años, según señalan los estudios demográficos,
aumentara notoriamente, en especial en los países
del llamado Primer Mundo y en otros del Tercero,
como por ejemplo, Uruguay. y en Cuba, donde el
sistema de salud y la cultura, entre otros factores,
eleva la esperanza de vida a 77 años.
En la Isla se presta gran atención a
los adultos mayores y toma fuerza la convicción de
que el ser humano puede alargar la existencia a 120
años.
Llama entonces la atención la
escasez de trabajos en el mundo que se ocupen de la
terapia psicoanalítica del 20% de la población
general, en los que figuran los adultos mayores.
La recomendación, en 1904, de Freud, sobre
analizabilidad, en las personas cercanas a los
cincuenta años, ha sido aceptada favorablemente ya
que los ancianos acumulan demasiadas capas de
material a remover, ha tenido una gran influencia en
los analistas, aunque bien dicen otros científicos
que es más importante la edad de la neurosis que la
cronológica del paciente, varios autores han
publicado acerca del tratamiento exitoso de
pacientes con neurosis obsesiva de más de 50 años.
Hanna Segal describe el caso de un paciente de
setenta y cuatro años que tuvo excelentes
resultados, mientras otros consignan los beneficios
que el psicoanálisis puede brindar a personas de
edad avanzada. Pese a ello, distintas circunstancias
originaron que durante mucho tiempo se olvidaran del
adulto mayor, en algunas sociedades sino también
para el psicoanálisis como terapia. Un prejuicio
bastante común, posiblemente basado en parte en lo
dicho por Freud y en parte en las dificultades que
la tarea crea, reside en la creencia de que los
adultos mayores no son analizables y que sólo pueden
recibir terapia de apoyo, sin otro estudio más
profundo. Sin embargo, la experiencia señala que los
pacientes de más de sesenta años, sin graves
deterioros cerebrales, son factibles para el
psicoanálisis convencional, con grandes beneficios.
Es de destacar el resultado positivo del reanálisis
de pacientes añosos que ya hubieran tenido una
experiencia analítica con anterioridad. Resulta
también adecuada la indicación de psicoterapia de
grupo en los ancianos, con la excepción de pacientes
con demencia y cuadros de depresión psicótica en
períodos agudos.
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