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Óleo de una mujer
irlandesa
Con éxito se presentó en 22
ciudades estadounidenses el documental Misión contra
el terror, sobre el caso de los cinco intelectuales
cubanos, prisioneros políticos en aquel país. JR
dialoga con una de sus realizadoras, Bernie Dwyer,
una irlandesa que se aplatanó en La Habana y quien
regresó anoche de esta importante gira
Deisy Francis Mexidor
Bernie Dwyer ya
no se puede desprender de Cuba. Tiene fuertemente
atados sentimiento y corazón a esta Isla que, desde
hace mucho, en su lejana Europa, le despertó el
interés a partir de figuras como las de Fidel
Castro, Camilo Cienfuegos y el Che Guevara.
Confiesa que su
color favorito es el celeste y todas aquellas
tonalidades que se derivan de este, porque le
transmiten una incomparable sensación de paz y
tranquilidad, es por eso, quizá, que “amo tanto el
mar, el cielo... son inmensos y azules”.
Junto a Roberto
Ruiz, productor de programas en el Canal Educativo,
realizó Misión contra el terror, un hermoso
documental de 48 minutos de duración, para llevar
luz sobre el caso de los cinco intelectuales
encarcelados arbitrariamente en Estados Unidos por
defendernos contra ese flagelo.
“No soy
periodista graduada, estudié Filosofía y después de
cuatro años de trabajo en la universidad, quise
conocer otras experiencias diferentes a la que vivía
en mi país”, explicó en su diálogo con Juventud
Rebelde antes de salir hacia territorio
estadounidense con el objetivo de recorrer 22
ciudades con este audiovisual.
Dijo entonces que
un buen día de 1988 vino a Cuba como brigadista.
“Estuve seis semanas laborando en el campo,
visitando hospitales, CDR... fue un período de
tiempo muy intenso para mí, a partir de ahí pensé en
repetir de nuevo.
“Ya en ese
momento mis cuatro hijos eran adultos, así que podía
tomar mis decisiones sin grandes problemas, además,
porque ellos siempre han tenido en mí a una madre
políticamente activa, por eso no les sorprendió
cuando les comuniqué que dejaría todo aquello.
“Antes de
establecerme regresé varias veces a La Habana como
delegada a conferencias, participé en intercambios
culturales, o sea, se hicieron regulares mis viajes
a esta Isla”.
—¿Siente Bernie
Dwyer algún arrepentimiento por su decisión?
—No. En ocasiones
me entran ciertos sentimientos de culpa, porque allá
en Irlanda además de mis hijos tengo a mis tres
nietos. Pero es culpa solo por no estar mucho más
con ellos.
II
Desde que llegó
se vinculó a Radio Habana Cuba (RHC), un medio que,
según expresa “me gusta mucho. Antes no había
ejercido como periodista, solo como profesora y RHC
ha sido un entrenamiento importantísimo en mi vida.
Durante años, en la universidad, siempre estuve del
lado de la entrevistada, ahora disfruto ser
entrevistadora”.
—¿Por qué los
Cinco?
—En primer lugar
es sintomático de la actitud agresiva de las
administraciones estadounidenses contra Cuba hace
más de 45 años. Pero para mí también resulta de
interés esta causa porque trabajé en campañas de
excarcelación de los presos políticos en Irlanda. Me
vinculé con tres casos con los cuales se cometieron
injusticias muy graves, estuvieron 25 años en
prisiones británicas siendo inocentes.
“Fue muy triste
el drama humano de ellos, de sus familiares,
impedidos en ocasiones para poder visitarlos y
cuando lo lograban era con demasiado esfuerzo,
porque siempre les ponían obstáculos. Es similar a
lo que sufren hoy los Cinco.
“Para mí ese es
un caso trágico. Cuando escuché hablar por primera
vez de Fernando González, Ramón Labañino, Gerardo
Hernández, Antonio Guerrero y René González,
enseguida me interesé por adentrarme en esta causa y
los porqués de la lucha que libraron, alejados de
los suyos, en un medio hostil y peligroso. No dudé
de la inocencia de ellos y de que son una mentira
los cargos que se les imputan. Estamos ante un caso
típico de injusticia”.
—¿Cómo fue el
proceso de creación del documental
Misión contra el
terror?
—Nos llevó cerca
de un año a Roberto y a mí “parir” toda la obra. En
lo personal tenía experiencias muy bonitas —la
mayoría—, pero Roberto y yo también teníamos algunas
dificultades, pues a veces no es fácil trabajar y
vivir juntos (sonríe).
“En ocasiones
discutíamos ir por aquí o por allá, que si
técnicamente no nos poníamos de acuerdo, pero en lo
profesional las cosas lindas estaban ahí y al final
vencieron.
“Por otra parte,
me costó un poco adaptarme al ritmo de trabajo de
los cubanos, es distinto al que estoy acostumbrada.
Sé que soy una mujer temperamental y un tanto
impaciente, no me gusta la ineficiencia, y además
perfeccionista, ¡te imaginas!
“Durante la
edición cada vez que poníamos un plano retrocedía
para verlo, algunos dentro del equipo protestaban
(sonríe). Lo fundamental era el resultado. Quedé
satisfecha y después de terminado lo he disfrutado
una y otra vez, porque me causa un enorme placer.
“Momentáneamente
mi mayor satisfacción ha sido cuando tuve ante mí a
los familiares de los Cinco y me dijeron que estaban
muy contentos con este documental, porque al final
se hizo por ellos”.
—¿Por qué pusiste
énfasis en la frase “momentáneamente mi mayor
satisfacción...”?
—Porque la real,
la verdadera, la gran satisfacción será cuando los
Cinco vuelvan, cuando estén aquí.
Además de
Misión contra el terror, Bernie Dwyer tiene
otros documentales dentro de su carrera profesional.
Entre ellos están uno dedicado a la huella del Che
en Irlanda, otro (junto a Roberto) sobre la visita
del Guerrillero Heroico a Dublin en 1964.
“Y de esos, mi
favorito —apunta— es el que hice acerca de Cecilia
Mc Partland, la madre de Julio Antonio Mella, quien
era irlandesa.
“En los próximos
meses tendré una tregua en cuanto a realización, la
tarea ahora es presentar Misión contra el terror
y hablar sobre los Cinco, cerrar filas alrededor de
esta causa.
“Ya estuvimos en
Irlanda, Bélgica, Luxemburgo, Noruega, Dinamarca,
Finlandia y Suecia, hay planes de otras giras a
Alemania y España y, por supuesto, a América Latina,
tenemos una oferta para ir a Canadá y a Estados
Unidos”.
III
Nos entrevistamos
en su casa. Bernie Dwyer tiene una personalidad
sencilla. En su hogar no suelen abundar los adornos.
Las paredes están pintadas con tonalidades claras y
siempre tiene al alcance de sus manos una vela que
enciende, según ella, porque esta es una costumbre
europea que ayuda a alejar las malas influencias en
el ambiente.
En una de las
paredes, en un sitio que choca con la mirada desde
que se abre la puerta principal, se observa una foto
de Bernie junto al Comandante en Jefe Fidel Castro,
recuerdo de una visita a Cuba en 1994.
“Para mí Fidel es
la síntesis de un pueblo —puntualiza—. Es una
persona muy carismática, tiene una personalidad muy
atractiva, le tengo mucha admiración a su
inteligencia y a su capacidad para comprender las
cosas buenas y malas en la gente. Es un ser humano
excepcional, que siempre ha luchado por la paz, la
cultura y la igualdad”.
—¿Qué te atrae de
los seres humanos?
—La lealtad y
también que sean capaces de dar mucho amor para el
resto de los seres humanos.
“Yo no conozco a
los Cinco personalmente, pero estoy segura de que
esas son cualidades que les caracterizan, lo han
demostrado. Sin dudas, son hombres increíbles que
además de la fidelidad tienen una gran fortaleza
espiritual”.
—¿Cómo te va por
acá?
—Me siento muy
bien en Cuba, mi único problema es que mis hijos y
nietos están muy lejos y algunas veces pienso: “es
tiempo de regresar a Irlanda”, después me digo: “no,
Bernie, este es tu hogar ahora, este es mi país,
esta es mi Revolución y esta es mi lucha”. |