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Aumentará producción de madera
aserrada sin afectar cobertura forestal
POR RAISA PAGES —de Granma Internacional—
CON
un índice de boscosidad de 24,3% en el territorio
nacional, la industria forestal de Cuba realiza un
programa inversionista para aumentar la producción
de madera aserrada y abastecer de este recurso al
programa de construcción de viviendas y otras obras
priorizadas.
Las
30 empresas forestales cubanas entregaron 202 000
metros cúbicos de madera en el 2004, cantidad que
nunca se había alcanzado ni en la década de 1950,
antes del triunfo de la Revolución. El plan del 2005
asciende a 270 000 metros cúbicos, cantidad que
tendrá que subir paulatinamente en los próximos
años, debido a la creciente demanda y a los altos
precios de esta materia prima en el mercado
internacional.
Generoso Alonso González, vicepresidente del Grupo
Empresarial de Agricultura de Montaña, explicó que
Cuba recibía, antes de la crisis económica de los
90, alrededor de 500 000 metros cúbicos de madera
aserrada de la desaparecida Unión Soviética. Al
interrumpirse ese suministro, la economía cubana
afrontó un agudo déficit de ese insumo, debido a
que, además, no se disponía de los equipos de corte
y extracción de madera y los 76 aserríos de la Isla
no contaban con la tecnología adecuada.
Se
han aprobado inversiones para aumentar las
capacidades de los aserraderos de la zona de Baracoa
e Imías, en el extremo oriental de Cuba. También se
incrementarán las líneas de procesamiento de
instalaciones de la Ciénaga de Zapata, al sur de la
occidental provincia de Matanzas.
El
programa de ampliación de la producción de madera
aserrada comprende, asimismo, la zona de Macurije,
en el territorio más occidental. Además de que
tendrán que mejorarse progresivamente las
condiciones técnicas de otros de los 76 aserríos de
la Isla.
Paralelamente, el fondo de tierras para las
plantaciones forestales continuará creciendo a
partir de las áreas cañeras que se demolerán y se
destinarán a la siembra de árboles maderables.
Alonso González manifestó que Cuba tiene un programa
forestal, basado en los principios de la
sostenibilidad. Añadió que para continuar aumentando
el índice de la cobertura de bosques, se deben
plantar anualmente entre 68 000 y 70 mil hectáreas
no sólo por las empresas forestales, sino por las de
la industria azucarera y otros organismos vinculados
a la conservación y renovación de estos recursos.
Para
el 2015 se ha planteado que la Isla disponga de un
índice de boscosidad de 29,3%, indicador que
permitirá aumentar la oferta de madera aserrada, sin
menoscabar la necesaria cobertura de árboles. |