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FESTIVAL
INTERNACIONAL DE TEATRO DE LA HABANA
Siempre los clásicos…y la
contemporaneidad
• Representados 17 países •
Festejando los 80 de Abelardo Estorino
Por
MIREYA CASTAÑEDA —de Granma Internacional—
El duodécimo Festival
Internacional de Teatro de La Habana ha descorrido
sus cortinas y, como cada dos años, ofrece al
espectador la posibilidad de confrontar el quehacer
de compañías extranjeras con lo mejor de la escena
cubana.
Para esta ocasión, nada menos
que celebrando los 25 años de existencia del
Festival, confirmaron su presencia en los escenarios
capitalinos (15-25 de septiembre) compañías de 17
países: Argentina, Alemania, Bélgica, Bulgaria,
Corea del Sur, Colombia, Chile, Ecuador, Eslovenia,
España, Estados Unidos, Francia, Grecia, Italia,
Suiza, Puerto Rico y Venezuela.
Entre las puestas extranjeras
que el Comité Organizador propone como de mucho
interés, está el unipesonal Ibericus: no todos
los caminos conducen a Roma, de Alvaro Solar.
El actor chileno, quien ya
conquistó gran éxito con anterioridad en La Habana,
se presenta esta vez con una pieza que llega
precedida de elogiosas críticas. Ibericus…relata
la historia de un músico de Hispania, cuyo deseo es
ser famoso en Roma, para entonces en el centro del
mundo.
Muy esperadas siempre, como en
el cine, las puestas de los argentinos, quienes esta
vez han apostado al seguro con la presencia de esa
gran dama de la actuación que es Graciella Dufau
(con un unipersonal), a quien se suman los grupos
Los cuatro al baño con Pequeño detalle y Sala
420 con Bolero criollo.
La compañía venezolana
Teatrela se anuncia con dos títulos: Jardín de
pulpos y Los mangos de Caín, y ya hay
expectativa por ver dos clásicos del teatro
universal en versiones de compañías de Eslovenia,
Teater Ljubljana (Medea material), y
de Corea del Sur, Teater Yohangza (Sueño de una
noche de verano, de William Shakespeare).
Las puestas cubanas
Durante las jornadas del
Festival las salas capitalinas acogerán la
reposición de las puestas cubanas premiadas en el
pasado Festival Nacional de Teatro: Vida y muerte
de Pier Paolo Pasolini (Argos Teatro) y La
caja de los juguetes (Teatro de Las Estaciones).
También subirán a escena obras
como Una manzana fuera de cuento (Guiñol
Rabindranath Tagore), Romero y Juliana (Los
Cuenteros), Con ropa de domingo (Pálpito),
Marx en el Soho (unipersonal de Michaelis Cué) y
Mamíferos hablando con sus muertos (Pequeño
Teatro de La Habana).
En su duodécima edición, el
Festival está festejando el 80 cumpleaños del
dramaturgo Abelardo Estorino (Premio Nacional de
Literatura 1992 y Premio Nacional de Teatro 2002),
principal renovador del discurso dramático en la
escena cubana actual, con piezas como El robo del
cochino, Morir del cuento, La Casa
vieja, Parece blanca o Vagos rumores.
Sus obras, siempre hurgando en
el ser humano y sus conflictos internos, se
caracterizan por el empleo de pocos personajes, pero
con diálogos expresivos y elegancia del lenguaje,
sostenidas por una estructura de un realismo casi
fotográfico.
Para Abelardo Estorino el
teatro es búsqueda y pensamiento. El Festival
Internacional de La Habana recién comienza.
Esperemos que las compañías, actores y actrices con
sus propuestas lleguen a tan altas cotas. |