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Integración sudamericana
cobra
fuerza en Bolivia
Mario Hubert Garrido, enviado especial
Cochabamba, Bolivia, (PL) La aspiración
de unidad y complementariedad, cobra
fuerza hoy para las 12 naciones que
integran la Comunidad Sudamericana,
luego que sus mandatarios asumieran aquí
nuevos proyectos de cooperación.
Los presidentes de Bolivia, Brasil,
Venezuela, Perú, Chile, Paraguay,
Uruguay y Guyana, así como los
representantes de los dignatarios
ausentes de Colombia, Ecuador, Surinam y
Argentina, acordaron la víspera colocar
la piedra fundamental en el proceso de
integración, al estampar sus rúbricas en
un texto final de ese foro.
La llamada también Declaración de
Cochabamba reconoció la influencia
negativa del proceso de globalización en
las economías de la región, por lo que
ha sido necesario comenzar a construir
alternativas.
Estas, precisa el documento, apuntan a
retomar el crecimiento y la preservación
de equilibrios macroeconómicos.
Esa declaración reconoce además que es
necesario poner énfasis en la
distribución de la renta como
instrumento de eliminación de la
exclusión social y de reducción de la
pobreza, así como la disminución de la
vulnerabilidad externa.
Frente a esta situación, la integración
regional es una alternativa para evitar
que la globalización profundice las
asimetrías, contribuya a la marginalidad
económica, social y política, apunta ese
texto.
La construcción de la Comunidad
Sudamericana de Naciones, agrega, busca
el desarrollo de un espacio integrado en
lo político, social, cultural,
económico, financiero, ambiental y en la
infraestructura.
Señala, asimismo, que la iniciativa no
es sólo necesaria para resolver los
grandes flagelos que afectan a la
región, como son la pobreza, la
exclusión y la desigualdad social
persistentes.
Estas pautas -añade- no solo se han
transformado en los últimos años en una
preocupación central de todos los
gobiernos nacionales, sino que es un
paso decisivo para lograr un mundo
multipolar, equilibrado, justo y basado
en una cultura de paz.
Los dignatarios sudamericanos se
plantearon un nuevo modelo de unidad con
identidad propia, pluralista, en medio
de la diversidad y las diferencias,
reconociendo las distintas concepciones
políticas e ideológicas, que
corresponden a nuestros países.
En ese sentido acordaron que la tercera
edición de esos encuentros se celebrara
el próximo año en la ciudad colombiana
de Cartagenas de Indias.
También para 2007, Caracas será sede de
una Cumbre energética, mientras durante
un año, Río de Janeiro acaparará la
oficina de la secretaría Pro Témpore de
esa agrupación.
La II Cumbre de los presidentes de
Sudamérica tuvo la peculiaridad de
celebrarse de manera simultánea con el
Foro Social Mundial por la Integración
de los Pueblos, al cual asistieron más
de cuatro mil delegados del planeta, a
nombre de más de 300 organizaciones.
Como algo inédito, lejos de salir a las
calles para repudiar la cita de los
mandatarios, los representantes de
movimientos indígenas y campesinos
desbordaron en su clausura el estadio
Félix Capriles.
En ese multitudinario acto, ratificaron
la voluntad de integrarse en beneficio
de las mayorías, históricamente
marginadas.
Entre un mar de banderas de todos los
países sudamericanos y de naciones
originarias, el anfitrión de ambas
cumbres, el presidente Evo Morales
criticó la víspera los planes
desestabilizadores de una oposición que
se escuda detrás de los dos tercios como
modalidad de votación en la
Constituyente.
Denunció además que los oligarcas del
país organizan huelgas y paros con dicho
reclamo, cuando en realidad pretendían
hacer fracasar el encuentro de los
movimientos sociales y la CSN.
Morales refirió que los líderes cívicos
y jefes departamentales sumados a las
medidas muestran un doble discurso y
solo están interesados en hacerle daño a
Bolivia.
Acto seguido indicó que está claro que
lo no quieren es perder sus privilegios
y van a la huelga de hambre para
intentar derrotar al gobierno
democrático de Bolivia.
También se mostró muy alentado por el
apoyo recibido por el ejecutivo a donde
quiera que llega y manifestó que la
gente pide resistencia y asegura que
pueden contar con la fuerza del pueblo.
El estadista estimó que frente a las
nuevas amenazas de escisión y medidas de
protesta, los bolivianos y sus Fuerzas
Armadas no permitirán que les sean
arrebatadas sus conquistas sociales.
La clausura del Foro Social y la Cumbre
de presidentes suramericanos concluyó la
víspera con un gran concierto de cantos
y bailes tradicionales, que selló la
unidad de miles de hombres y mujeres,
quienes desde la central ciudad de
Cochabamba apostaron por una nueva
América Latina.
La II CSN contó con la participación de
los presidentes Evo Morales (Bolivia),
Luís Inicio Lula da Silva (Brasil),
Michelle Bachéele (Chile), Nicanor
Duarte (Paraguay), Barran Jadeo
(Guyana), Alan García (Perú), Tabaré
Vásquez (Uruguay) y Hugo Chávez
(Venezuela).
También asistieron altos representantes
de Argentina, Colombia y Ecuador como
miembros del bloque, y de México y
Panamá en calidad de invitados. |