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Presionado Gates para
salvar
a Bush en Iraq
WASHINGTON, 19 dic (PL) —. El recién
estrenado jefe del Pentágono, Robert
Gates, es presionado este martes por
salvar al presidente George W. Bush en
Iraq tras más de tres años de fallidas
estrategias en la agresión contra ese
país.
En la actualidad, el mandatario está
bajo presión para cambiar los planes
debido a la creciente violencia
sectaria, el aumento de las bajas
estadounidenses y las dudas acerca de su
manejo del conflicto de Iraq.
Ahora, Gates enfrentará ese reto luego
de jurar la víspera como nuevo
secretario de Defensa y deberá encontrar
opciones para aplicar en la nación del
Golfo Pérsico, que le eviten al país uno
de sus mayores descalabros militares en
la historia.
La Casa Blanca prepara en la actualidad
un nuevo plan para lidiar con la
resistencia a los invasores y tratar de
salir del conflicto de forma honrosa,
según anuncian voceros gubernamentales.
Con ese fin, el titular de Defensa
viajará rápidamente a la zona de
operaciones para entrevistarse con el
alto mando invasor con el propósito de
obtener nuevos elementos para aplicar un
curso diferente al de su predecesor.
El alto funcionario tiene a su favor
haber formado parte del Grupo de
Estudios sobre Iraq (ISG, por sus siglas
en inglés) que sugirió al Poder
Ejecutivo un cambio de táctica.
Sus puntos de vista difieren en cierta
medida con los de Bush, sobre todo en su
percepción de que Estados Unidos no está
ganando la guerra y que es necesario
establecer contactos con Irán y Siria
para que apoyen en la solución del
conflicto.
Gates toma las riendas del poder en el
Pentágono en momentos en que el 70 por
ciento de los estadounidenses desaprueba
cómo Bush enfrenta la guerra y sólo 28
por ciento lo aprueba, según un sondeo
de la CNN.
La encuesta abordó uno de los mayores
desafíos para el nuevo jefe del aparato
militar, la retirada de las tropas. Un
21 por ciento apoya la salida inmediata,
el 33 dentro en un año y 32 cuando sea
necesario.
Asimismo el 62 por ciento de los
consultados estima que es posible que
las fuerzas estadounidenses sean
derrotadas en Iraq contra 48 por ciento
que creen en una victoria.
Pese a las presiones que pesan sobre
él, Gates no es partidario de un esquema
de retiro de las fuerzas y opina que esa
acción puede dejar a Iraq en el caos y
provocar un conflicto regional. |