Libro
sobre la Universidad cubana
POR JOSE
A. DE LA OSA —especial para Granma
Internacional—
OTRORA una universidad
elitista a la que sólo tenían acceso las
capas más pudientes de la sociedad,
ajenas por demás a las reales
necesidades del desarrollo económico y
social de nuestro país, en la
universidad actual, en sucesivas
transformaciones desde el triunfo de la
Revolución en 1959, se comienza a hacer
realidad el pensamiento martiano de que:
"Al venir a la tierra todo hombre tiene
derecho a que se le de eduque, y después
en pago contribuir a la educación de los
demás".
Un libro desde ahora
imprescindible, La Universidad
cubana: el modelo de formación, del
profesor Pedro Horruitiner Silva, con
rigor y amenidad revela a los lectores
cómo Cuba ha sido capaz de construir una
plataforma común, de alta participación
social, para toda su educación superior.
La universidad cubana
demanda de sus egresados un desempeño
profesional integral, lo que significa
disponer de una sólida preparación
científica y técnica; una amplia
formación humanística; un pensamiento
filosófico; valores éticos, morales y
sociales en general, y un alto
compromiso social.
No es casual, sino fruto
de su preparación que, por ejemplo,
miles de médicos cubanos presten
servicio en decenas de países, en los
lugares más alejados y de mayor pobreza,
donde nunca llegó un médico antes y a
donde los galenos de esos propios países
no son capaces de ir; o las cifras
parecidas de maestros cumpliendo el más
sagrado de los deberes —educar a los
demás— en similares condiciones de
pobreza y lejanía.
Como bien se destaca, un
concepto estructurador recorre la obra
de Horruitiner: la universalización de
la universidad, proceso gradual de
transformaciones iniciado en la década
del 60 del pasado siglo y que
actualmente se materializa en la
presencia de la universidad cubana en
todos los rincones del país y se
identifica como una cualidad de un
fenómeno más general, que igualmente
tiene lugar en Cuba: la universalización
de los conocimientos.
A casi 50 años del
triunfo revolucionario, la educación
superior cuenta con 65 instituciones,
donde más de medio millón de jóvenes
cursan estudios universitarios en 94
carreras, todas bajo el concepto de
"amplio perfil", que es el modelo que la
universidad cubana ha identificado como
idóneo para las condiciones de
desarrollo del país.
En estos años se han
graduado más de 800 mil profesionales,
lo que constituye alrededor del 7% de la
población total. Si a ello se añaden los
actuales estudiantes, entonces es
posible afirmar que en Cuba por cada 10
habitantes, uno es universitario o
estudia en la universidad.
En las 249 páginas de
esta obra se pasa revista a la
universidad en la época actual, al
proceso de formación y sus
características, la labor educativa
desde el currículo, la formación y
currículo, la universalización de la
educación superior, el problema de la
calidad, el acceso y la pertinencia, y
la nueva generación de planes de
estudio.
El profesor Horruitiner
es Ingeniero Físico, Profesor Titular y
Doctor en Ciencias Pedagógicas.
Actualmente se desempeña como director
de la Dirección de Formación de
Profesionales del Ministerio de
Educación Superior de Cuba.