Admiten
en EE.UU. estancamiento de guerra contra
Iraq
WASHINGTON, 5 dic (PL)
—. Robert Gates, propuesto para
sustituir a Donald Rumsfeld como
secretario de Defensa, admitió hoy el
estancamiento de la guerra de Estados
Unidos contra Iraq, iniciada en 2003.
Rumsfeld presentó su
dimisión después de la aplastante
derrota republicana en los comicios del
7 de noviembre, en la cual la marcha de
la agresión contra Iraq desempeñó un
papel determinante.
Gates reconoció en la
primera audiencia ante la Comisión de
Servicios Armados del Senado para su
confirmación en el cargo que lo hecho
hasta ahora en el complejo escenario
bélico iraquí por las tropas
estadounidenses es insatisfactorio,
informó CNN.
El ex jefe de la Agencia
Central de Inteligencia (CIA) también
indicó que sobre la mesa se encuentran
todas las opciones para afrontar el
problema en Iraq, conflicto en el que
más de dos mil 900 soldados
estadounidenses murieron a manos de la
resistencia.
A una pregunta de los
senadores sobre una eventual retirada de
las tropas norteamericanas de ese
territorio árabe, Gates respondió que
eso depende de lo que consideren los
altos mandos militares y de las
condiciones del terreno.
El interrogatorio de
Gates ocurre horas antes de que una
comisión bipartidista difunda las
posibles variantes que deberá asumir el
gobierno estadounidense para salir del
atolladero en el país del golfo Pérsico.
Dirigido por el ex
secretario de Estado James Baker y por
el ex miembro demócrata de la Cámara de
Representantes Lee Hamilton, el comité
sugiere como primer paso estabilizar
socialmente a Iraq y reducir el nivel de
violencia en las calles, según
trascendió.
Miembros de ese grupo de
estudio adelantaron que, con vistas a
solucionar ese conflicto armado,
propondrán el involucramiento de países
vecinos como Irán y Siria para que
promuevan soluciones a esa crisis, la
cual afecta al Medio Oriente.
Por otra parte, Gates
expresó su convencimiento de que la
capacidad organizativa de Osama Bin
Laden es limitada como para realizar
supuestas acciones terroristas de
envergadura.
También señaló que está
de acuerdo en aumentar la recompensa por
la captura de Bin Laden, que asciende a
25 millones de dólares, en un millón de
dólares cada semana.