Cuba
pone una vez más a EE.UU.
contra la pared
Patricio Montesinos
CUBA, como suele hacerlo
en los partidos de béisbol, volvió a
poner contra la pared a Estados Unidos,
tras el Primer Vicepresidente cubano,
Raúl Castro, reiterar una oferta de
negociaciones, sin condiciones y de
igual a igual, con el régimen de
Washington para resolver el prolongado
diferendo entre ambos países.
Algunos, incluidos la
administración norteamericana y varios
de sus aliados europeos, mostraron
sorpresa con la más reciente propuesta
de Raúl de dialogar sobre la base de la
reciprocidad, no injerencia y respeto
mutuo, con el propósito de dirimir el
conflicto que sucesivos gobiernos de la
Casa Blanca imponen a su vecina isla
caribeña, con la complicidad de sus más
cercanos "amigos" del Viejo Continente.
Evidentemente la memoria
histórica de Washington y de sus
cercanos colaboradores es bien corta
porque Cuba ha mantenido siempre esa
oferta de negociaciones, sin tolerar
sombras a su independencia, y una y otra
vez ha sido rechazada por los regímenes
estadounidenses, obstinados en su idea
de destruir a cualquier precio la
Revolución en la mayor de las Antillas,
y convertirla nuevamente en su colonia.
El propio Raúl recomendó
hace algunos años, en una entrevista
concedida a la prensa, que el Gobierno
norteamericano debería negociar con Cuba
en vida del presidente Fidel Castro,
porque después podría ser más
complicado.
Como era de esperar,
Washington hizo entonces caso omiso a la
sugerencia del Primer Vicepresidente
cubano y Ministro de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias (FAR), y continúa
apostando a la muerte de Fidel, o la era
postcastrista, como suelen denominarle.
Esa conducta se repitió
nuevamente este fin de semana, cuando
una portavoz de bajo nivel de la Casa
Blanca respondió automáticamente y con
la soberbia característica, imponiendo
condiciones y vociferando que cualquier
eventual diálogo debe ser entre los
cubanos.
¿A cuáles cubanos se
refirió la citada portavoz? ¿A los que
desde Miami, Florida, organizan y
protagonizan acciones terroristas contra
su país con el financiamiento y
consentimiento de Washington, o a los
llamados "disidentes", quienes reciben
jugosos salarios procedentes de la
administración norteamericana para
subvertir el orden en la Isla?
Precisamente esos
terroristas y mafiosos cubanoamericanos
afincados en Miami, y los mercenarios
que desde dentro de la nación caribeña
trabajan al servicio de Estados Unidos,
repitieron de una forma u otra, como
unos papagayos, las mismas declaraciones
de la funcionaria de la Casa Blanca.
Nuevamente la bola de
béisbol está en terreno norteamericano,
y en los últimos 50 años Cuba ha sido
líder absoluto en ese deporte, que por
cierto no practican la mayoría de los
aliados europeos de Washington. (Rebelión)