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Esta erupción es
irreversible
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Ecuador se ha unido a
la marea roja que ahora recorre la
América Latina en una segunda lucha por
la independencia
Richard Gott*
LA marea roja que recorre América
Latina, contenida en Perú y México, ha
logrado otro récord memorable en
Ecuador. El importante triunfo electoral
de Rafael Correa, un economista joven,
inteligente, educado en EE.UU. y ex
ministro de Finanzas, marca otra
victoria para Hugo Chávez y su
revolución bolivariana, que por mucho
tiempo ha tratado de incentivar una
"segunda independencia" para América
Latina. Correa se une a Chávez, Evo
Morales y Fidel Castro en lo que algunos
han caracterizado como el "eje de
esperanza" para el continente. Promete
detener la participación de Ecuador en
el Tratado de Libre Comercio para las
Américas patrocinado por EE.UU., cerrar
la base militar de Manta y unirse a la
OPEC, la organización de exportadores de
petróleo.
A diferencia de la mayoría de los
académicos latinoamericanos que estudian
en EE.UU., Correa es un economista con
una persuasión radical. Ha sido un
crítico franco de las economías
neoliberales del mundo globalizado y un
opositor del llamado consenso de
Washington que ha impuesto esta
ideología en América Latina durante los
últimos 20 años. No puede decirse que
sea un caudillo o un populista, pero sí
era la elección inteligente ante el
oponente ridículamente millonario del
ala derecha, Álvaro Noboa, cuyos
sobornos electorales eran demasiado
afrentosos para ser efectivos. Sin
embargo, de manera significativa, ambos
candidatos se mantuvieron al margen del
sistema partidista actual. La victoria
de Correa marca una explosión sísmica en
la política tradicional de Ecuador.
Durante la última década, la serie de
manifestaciones populares, golpes de
Estado militares y gobiernos
provisionales ofrecieron un claro
indicio de que se avecinaban cambios.
Cambios similares ocurrieron en
Venezuela y Bolivia, donde las termitas
de la incompetencia burocrática y la
corrupción aceleraron el colapso del
viejo orden. No quedó sino una oposición
incapaz que ha demostrado estar
descabezada y desmoralizada. Correa, al
igual que Chávez y Morales, se
encaminará hacia el establecimiento de
una asamblea constituyente para dar
mayor voz representativa a la mayoría
indígena del país.
La erupción en la política de los
pueblos indígenas de América Latina ha
sido uno de los acontecimientos más
significativos de los últimos años.
Movilizar a los pueblos de tantas
naciones distintas –los de la región
amazónica son muy diferentes a los del
altiplano andino- y decidir con qué
grupos blancos combinarlos, ha sido una
tarea enormemente difícil. El poderoso
movimiento indígena de Ecuador hizo una
considerable inversión en el presidente
anterior, Lucio Gutiérrez, quien una vez
se hizo eco del vocabulario de Chávez.
Al no lograr cumplir sus promesas, fue
derrocado con protestas callejeras en el
2002, aunque aún cuenta con un apoyo
importante. No se le permitió estar en
las últimas elecciones, pero al parecer
sus votos fueron para Correa. Cualquier
detalle relacionado con los comicios
electorales, el crecimiento de la ola
del sentimiento popular en Ecuador, al
igual que en Bolivia a principios de
este año, obviamente indica el cambio
irreversible en el poder. Los pueblos
sometidos por Cortés y Pizarro desde
hace 500 años están comenzando a
rebelarse contra la ley del colonizador
blanco.
Simón Bolívar, después de viajar por
Colombia, Ecuador y Perú durante las
guerras de independencia a principios
del siglo XIX, anotó sus impresiones en
1825 con respecto a que "los indígenas
pobres realmente se encontraban en un
estado lamentable de depresión. Pretendo
ayudarlos en todo lo que pueda: primero
por un problema de humanidad; segundo,
porque es su derecho; y finalmente,
porque hacer el bien cuesta poco y vale
mucho".
Nada ha cambiado mucho durante las dos
últimas décadas, pero la Revolución
Bolivariana abrazada por Chávez, en la
cual Morales y ahora Correa se han
enfrascado, busca dar solución a esa
situación. Al evocar la memoria de
Bolívar, busca una segunda y pacífica
lucha por la independencia. De tener
éxito, cambiará el rostro de América
Latina.
*Richard Gott es autor de Hugo Chávez
y la Revolución Bolivariana
Traducción: Inalvys Campo Lazo
INSURGENTE (Versión Digital) 7 de
diciembre de 2006 ESPAÑA |