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El 56,3%
de los rusos lamenta caída del Estado
soviético
Moscú, 7 de
diciembre.— La desintegración de la
Unión de Repúblicas Socialistas
Soviéticas (URSS) hace 15 años reaviva
hoy un controvertido debate político,
con heridas aún abiertas en sectores que
apoyaron el mantenimiento del
conglomerado de naciones.
El acuerdo de
Bieloviezhski, firmado el 8 de diciembre
de 1991 por los entonces presidentes de
Rusia, Boris Eltsin; de Ucrania, Leonid
Kravchuk, y Bielorrusia, Stanislav
Shushkevich, borró a la URSS del mapa
mundial, donde figuraba desde 1922.
Para el 21 de
diciembre de ese año se anunciaría el
nacimiento de la Comunidad de Estados
Independientes (CEI), pero hasta hoy las
valoraciones sobre ese periodo son
contradictorias.
El debate
actual, con matices, se agita entre
quienes consideran que era inevitable el
desmoronamiento de la unión y, de otro
lado, los que interpretan esos hechos
como daño irreparable y la destrucción
de un poderoso Estado multinacional,
según reporta Prensa Latina.
Con una mayoría
de la población que lamenta la debacle
de inicios de los noventa, la sociedad
rusa sigue polarizada en torno al papel
que desempeñaron el ex gobernante de la
URSS, Mijail Garbachov, y Eltsin en ese
convulso proceso, que políticos de
izquierda califican de complot.
Entrevistado a
propósito de rememorarse esta fecha, el
jefe del gobierno bielorruso por ese
entonces, Viacheslav Kebich, dijo que la
delegación rusa llevó la batuta como
iniciadora del tratado desintegrador.
A 15 años de
esos acontecimientos, el 56,3% de los
rusos lamenta la caída del Estado
soviético, según un sondeo de la
consultora Bashkirov y socios.
Entre ciudadanos
de Rusia, Ucrania y Bielorrusia ese
sentimiento aglutina a 69 de cada 100
entrevistados por la agencia Monitor
Euroasiático.
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