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Suiza interceptó
documento sobre cárceles secretas de la
CIA
BERNA, 9 ene (PL).— El escándalo sobre
las cárceles secretas de la CIA en
Europa se renovó hoy tras publicar el
diario SonntagsBlick que los
servicios secretos suizos interceptaron
un documento sobre la existencia de esas
prisiones en Europa.
Según el rotativo, las autoridades
suizas recibieron información el pasado
15 de noviembre de la central de escucha
de su Ministerio de Defensa en
Zimmerwald, al sur de esta capital,
sobre la detención de 23 supuestos
terroristas iraquíes en Rumania.
Los servicios secretos interceptaron un
mensaje entre la embajada egipcia en
Londres y el Ministerio de Asuntos
Exteriores en el Cairo, en el cual se
reflejaba que esos prisioneros se
encontraban para ser interrogados en la
base aérea rumana Mihail Kogalniceanu.
Precisamente, esa instalación figura
entre las que pasarán a manos
estadounidenses, según un nuevo convenio
entre Estados Unidos y Rumania.
De acuerdo con el texto, la Agencia
Central de Inteligencia norteamericana
también disponía de centros carcelarios
similares en Ucrania, Kosovo, Macedonia
y Bulgaria.
El periódico suizo considera que ese fax
es una evidencia más sobre las
acostumbradas prácticas del gobierno
estadounidense de secuestrar, torturar y
esconder a sospechosos su proclamada
guerra antiterrorista.
También cuestiona por su proceder a las
autoridades suizas, quienes hasta el
momento guardan silencio sobre las
revelaciones de SonntagsBlick.
La existencia de ese tipo de prisiones
salió a la luz por el diario británico
Guardian en septiembre pasado,
pero en noviembre pasado el periódico
estadounidense Washington Post ofreció
más detalles al respecto.
Tras el nuevo revuelo armado sobre las
prisiones secretas de la CIA, el
diputado suizo y encargado por la
Comisión Europea (CE) de investigar la
presencia de esas cárceles en este
continente, Dick Martin, afirmó que ese
fax sería otra prueba de lo que ya se
sospecha.
Con anterioridad, Martin declaró que si
en realidad hay estados europeos
involucrados en esas violaciones de los
derechos humanos, éstos deben ser
sancionados.
Mientras, los gobiernos rumanos y
búlgaros reiteraron su negativa sobre la
existencia de esos centros de detención
clandestinos en su territorio. |