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¿Por qué
Israel requiere demolerlo a toda costa?
El
Hizbollah libanés: su origen y
naturaleza
Israel ha invadido el Líbano con el
objetivo de minar a su enemigo: el
Partido de Dios (Hizbollah). La guerra
puede que dure mucho, pues se trata de
un oponente difícil de aniquilar. A
diferencia de un Estado al que al
conquistarle se le puede doblegar,
Hizbollah se forjó como una guerrilla y
puede sacar provecho si su tierra es
ocupada para reagruparse y resistir.
¿Cuál es su origen y naturaleza, y por
qué Israel requiere demolerlo?
Este es el "Partido de Dios", que
expresa a la principal minoría del
Líbano (los chiitas: 40% de la
población). En el Líbano ningún otro
partido o milicia es tan fuerte y
popular. Hizbollah representa el primer
movimiento armado árabe que lanzó bombas
humanas, y que ha obligado a Israel a
retirarse de una invasión.
También tiene un modelo de partido
vertical islámico antimperialista que
sirve de ejemplo al Hamas palestino y a
varios partidos chiitas de Iraq, en lo
cual se combina una amplia red de
instituciones religiosas y de
beneficencia social ligadas a un
disciplinado aparato armado.
Hizbollah se ha convertido en el partido
más estructurado del Líbano poseyendo
una red de hospitales, colegios y
gobiernos locales. Tiene su propio canal
satelital que transmitió la guerra
iraquí y denunció a los agresores de
Estados Unidos y Gran Bretaña, y su
prédica tiene particular ascendencia
dentro de los árabes chiitas de Iraq (un
60% de la población).
Su
historia es poco conocida y muchas otras
fuentes, como el conservador The
Economist británico, lo han llegado a
ver como un modelo de grupo armado que
se integra al legalismo parlamentario.
Nació impulsado por el clero chiita
después de dos importantes
acontecimientos que cambiaron al Medio
Oriente: la invasión israelí del Líbano
(1978) y la Revolución iraní (1979).
En
1984, dos años después de la masacre de
Sabra y Shatila y del arribo de 1 500
guardias revolucionarios iraníes, el
Partido de Dios salió a la luz. Algunos
de sus componentes han estado asociados
con el mega-atentado de 1983, donde 240
marines estadounidenses perdieron la
vida.
La
inicial razón de ser del Hizbollah es la
de luchar contra Israel y contra sus
aliados del Ejército del Sur del Líbano,
quienes hoy ya no existen. Los
combatientes del Hizbollah conseguían la
protección de la población civil chiita
en emboscadas contra las tropas
enemigas, llegando a patrocinar el
empleo de atacantes suicidas contra
blancos militares.
El
Partido de Dios libanés reivindica que
ha tenido más de 1 300 mártires en esa
lucha y que es el único movimiento árabe
que ha logrado derrotar a los sionistas.
En
1989 suscribió junto al resto de los
partidos libaneses el acuerdo de Taif,
con el cual se empezaría a poner fin a
la guerra civil. Desde entonces, este
movimiento se ha ido incorporando al
sistema parlamentario.
Hizbollah cuenta con numerosas
estaciones de radio, escuelas y centros
de salud. Sus hospitales tienen la
reputación de ser mejores que los
nacionales y estar abiertos a pacientes
no chiitas.
Su
emblema son sus siglas en árabe con un
puño que agarra un fusil, un libro y una
espiga. Tanto su simbología como su
discurso antimperialista y su base
social hacen que Hizbollah pudiese
aparentar afinidades con otros
movimientos insurgentes tercermundistas.
Sin embargo, no es ni marxista ni
socialista. Combina posiciones
anticolonialistas, proteccionistas y
asistencialistas con fundamentalismo
religioso y elementos de conservadurismo
social.
Su
líder es el sheikh Hassan Nasrallah,
quien en 1992 reemplazó en esa labor al
sheikh Abbas Mussawi, después de que
este fue asesinado por Israel. Hizbollah
públicamente condenó los actos del 11 de
septiembre del 2001 contra Estados
Unidos. (Versión del artículo de
Isaac Bigio, Bolpress)
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