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Investigador
estadounidense condena política
terrorista de Bush
• La prisión de
Guantánamo debe cerrarse y devolver la
zona a cuba
EMIR OLIVARES ALONSO
(LA JORNADA (Versión digital) 26 de
junio de 2006 ESPAÑA)
ES necesario cerrar la prisión de
Guantánamo, "y más aún, es necesario
devolver esa región a Cuba que es a
quien pertenece", aseguró el
investigador de la Universidad de Notre
Dame y especialista en derecho
internacional sobre garantías
fundamentales, Douglas Cassell. Condenó
la política del gobierno de George W.
Bush en esa prisión, debido a que se
presentan juicios militares viciados,
detenciones prolongadas y arbitrarias, y
condiciones inhumanas para los presos,
"lo que provocó el suicidio de tres
hombres en días recientes".
En entrevista, el especialista aseguró
que el gobierno estadounidense ha
recurrido a actos terroristas con el
pretexto de combatir el terrorismo.
"Debemos matizar de manera cuidadosa
entre un Estado que tiene una política
de terrorismo estatal y otro que tiene
una política que no toma en cuenta los
valores y las garantías del derecho
humano y que llegan en nombre del
combate al terrorismo a convertirse en
actos terroristas".
Dijo que atacar una comitiva en la que
viaja un líder terrorista junto con sus
aliados, o bombardear poblaciones
civiles causando "daños
desproporcionados" con el pretexto de
que hay objetivos militares en esas
regiones, "son actos que pueden
calificarse de terrorismo".
Cassell subrayó que el gobierno de su
país "ya no tiene ninguna credibilidad"
en el ámbito internacional, ni siquiera
en el local, en su discurso de
protección a los derechos humanos,
debido a la serie de violaciones a esas
garantías en las que ha incurrido, entre
ellas, las que se presentan en
Guantánamo.
Consideró que aunque es necesario
"parar" al terrorismo debido a que
atenta contra la ética humana y la
moralidad universal, acciones como las
emprendidas por Estados Unidos no son
las adecuadas.
En torno al problema internacional que
se ha desatado por las violaciones a los
derechos humanos en Guantánamo, el
investigador señaló que lo que se debe
analizar es si se utilizará el derecho
como instrumento que asegure las
garantías de los detenidos, o si se
decide anteponer los intereses militares
y de Estado.
Sin embargo, destacó que para que
Washington se reivindique en la defensa
de los derechos humanos no bastaría con
cerrar Guantánamo, debido a que
"información no oficial ha revelado que
Estados Unidos cuenta con más de una
treintena de presos de alto nivel de
peligrosidad en prisiones de distintos
países y lugares desconocidos sin acceso
a defensa alguna".
El gobierno estadounidense se resiste a
cerrar esa cárcel debido a sus supuestos
"compromisos" para frenar el terrorismo
y derrocar a los líderes de ese signo,
dijo Cassell, por ello, añadió, se ha
optado por esa política de interrogación
máxima y garantías mínimas, inclusive se
ha llegado al extremo de negar cualquier
derecho a los prisioneros que
presuntamente son terroristas.
En ese sentido, criticó ese tipo de
acciones, puesto que aunque los
detenidos fueran parte de organizaciones
terroristas, a más de un año de prisión
"obviamente pierden todas sus relaciones
con el exterior".
El investigador estadounidense adujo que
ante la presión internacional para el
cierre de Guantánamo, "Washington ahora
ha entendido que la cárcel fue una
equivocación, porque ha dañado mucho la
imagen de Estados Unidos, inclusive el
presidente Bush expresó hace algunos
meses su deseo de cerrarla"; sin
embargo, aclaró, esa propuesta se ha
complicado, debido a que la
administración de ese país no sabe qué
hacer con los casi 400 presos que ahí
tiene.
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