El caso
de los plátanos desaparecidos
• La FAO invita a la
búsqueda de especies de plátanos
silvestres
ROMA, 3 de mayo de 2006
— La disminución de la cifra de plátanos
silvestres en India, el primer productor
del mundo, preocupa a la Organización de
las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación (FAO), siempre en
primera línea en la defensa de la
biodiversidad agraria.
Del 12 al 16 de junio se
celebrará en Madrid (España) la primera
sesión del Órgano Rector del Tratado
Internacional sobre los Recursos
Fitogenéticos para la Alimentación y la
Agricultura que entró en vigor en el
2004 bajo los auspicios de la FAO.
India es el mayor
cultivador de plátanos en el mundo, con
una producción anual de 16,8 millones de
toneladas, es decir más del 20 por
ciento del total mundial cifrado en 72,6
millones de toneladas.
Pero la sobreexplotación
y la pérdida de bosques como
consecuencia de la invasión de la maleza
y de la tala, los cultivos de "corta y
quema" y la urbanización están
provocando una pérdida rápida de
especies de plátanos silvestres que
existían en India desde hace miles de
años. Entre ellos se encuentran los
antepasados de la variedad Cavendish,
el gran y carnoso plátano de postre que
acapara prácticamente todo el comercio
mundial, con casi 20 millones de
toneladas por año.
Los plátanos y bananas
—fritos, hervidos, al horno o troceados—
son el alimento básico para 400 millones
de personas en el mundo en desarrollo.
También sirven para hacer fibra y
cerveza. En India, juegan un papel
importante en la medicina tradicional.
Los plátanos son la
fruta más exportada del mundo y el
cuarto producto alimentario básico más
importante del globo —después del arroz,
el trigo y el maíz— en términos de valor
de producción.
Defendiendo la
biodiversidad
"El subcontinente indio
ha dado una contribución enorme a la
base genética mundial de plátanos
—observó NeBambi Lutaladio, Oficial de
Agricultura de la FAO— pero debido a la
destrucción del ecosistema es probable
que se hayan perdido numerosos recursos
genéticos muy valiosos".
"Este hecho causaría
graves problemas porque los plátanos y
en particular las variedades
comerciales, tienen un acervo génico muy
limitado y son sumamente vulnerable a
parásitos y enfermedades."
Durante los años 50, el
plátano Gros Michel, la variedad
comercial dominante de aquella época,
fue destruido por la enfermedad de
Panamá. Fue entonces cuando se introdujo
el Cavendish, que había resistido
a la enfermedad.
Sin embargo, subrayó
Lutaladio, en todo el mundo los
agricultores en pequeña escala cultivan
una amplia gama de plátanos que no están
amenazados por las enfermedades que
actualmente ponen en peligro las
variedades comerciales.
Exploración
Los plátanos perdidos de
la India incluyen una variedad que
poseía resistencia genética contra la
temida micosis "Sigatoka negra" que
devastó las plantaciones en Amazonas y
en otras partes del mundo. El único clon
de la especie, cuyo nombre científico es
Musa acuminata, spp.
Burmannicoides, se encuentra en el
Jardín Botánico de Calcuta.
La FAO solicita una
exploración sistemática y urgente de
cuanto resta del hábitat forestal de los
plátanos silvestres, que se encuentra en
algunas de las regiones más remotas de
la India y en las selvas del Sudeste
Asiático, para evaluar los daños y
catalogar la cantidad y el tipo de las
especies silvestres supervivientes.
También pide que las iniciativas de
conservación se centren en la gestión de
la tierra por las poblaciones locales,
así como una investigación encaminada a
la difusión del empleo de plátanos
silvestres en los programas de
mejoramiento genético.
La primera mención
histórica de los plátanos se debe a
Alejandro Magno que, durante la invasión
de India en el año 327, a.d.C., narraba
cómo se deleitó comiéndolos.
El nombre plátano
(banana) deriva del árabe, banan
o dedo. Los mercaderes árabes llevaron
la planta a Africa, mientras los
portugueses hicieron lo propio en el
Caribe y América Latina.