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Culmina campaña
proselitista previa
a comicios ecuatorianos
Quito, 23 nov (PL) La campaña electoral
presidencial llega hoy a su fin en medio
de una espantosa guerra sucia y un mar
de ofrecimientos que han desbordados los
pronósticos de los electores
ecuatorianos.
Promesas de viviendas, de incremento del
bono de Desarrollo Humano, de más
empleos y hasta de aumentar los sueldos
a todos los empleados del país,
caracterizaron esta segunda vuelta de
los comicios del domingo próximo.
El candidato del Partido Renovador
Institucional (Prian) y magnate bananera
Alvaro Noboa, quien obtuvo mayor
cantidad de votos en la primera vuelta
del 15 de octubre pasado, concluirá su
actividad proselitista en Guayaquil.
Noboa, quien cerró la víspera su campaña
en esta capital, pidió ayuda a Dios para
conseguir la victoria en la votación de
dentro de 72 horas.
Ante cientos de correligionarios
reunidos en el sur de Quito, el magnate
bananero, considerado como el hombre más
rico del país, se arrodilló ante cientos
quiteños y reclamó a Dios el voto de la
ciudadanía para vencer en esta segunda
ronda electoral.
Anteriormente, el pretendiente del Prian
sostuvo un encuentro con el alcalde
quiteño, Paco Moncayo, y defendió la ley
de autonomía.
El aspirante a la presidencia, quien se
autodefine como un encomendado de Dios
para salvar a los pobres, ha enfrentado
un miles de acusaciones que han
favorecido su caída en la intención de
votos a nivel nacional.
Denuncias por emplear a niños en sus
fincas bananeras, de explotar a sus
trabajadores, de arrebatarle la
millonaria fortuna a su padre enfermo y
engañar a la población pobre con dádivas
a cambio de votos han perjudicado a este
postulante del Prian.
Su actividad final de campaña se
celebrará esta tarde en Guayaquil, donde
obtuvo más votos que su contrincante
Rafael Correa, de Alianza País, en la
primera vuelta de las elecciones
efectuada el 15 de octubre pasado.
Noboa, de tendencia política de derecha,
defiende la firma del Tratado de Libre
Comercio con Estados Unidos, a la
apertura del mercado a la inversión
extranjera y la total desatención
estatal de los asuntos económicos.
Su adversario de Alianza País aboga por
todo lo contrario, lo cual denota que el
venidero domingo se disputarán la
presidencia dos tendencias
diametralmente opuestas.
Correa, quien visitará la ciudad de
Portoviejo, en Manabí, cerrará su
campaña Quito en un acto previsto en la
avenida Los Shirys, donde se fraguaron
las protestas populares que facilitaron
la caída del presidente Lucio Gutiérrez
el 15 de enero del 2006.
Con un pensamiento progresista, a favor
de la unidad latinoamericana, este
pretendiente aspira a acabar con el
modelo neoliberal e impulsar una
economía popular si vence este domingo.
Durante su estancia ayer en Guayaquil,
Correa instó a la ciudadanía a cuidar su
voto, pues esta segunda vuelta adolece
de transparencia por la parcialidad del
Tribunal Supremo Electoral. |