RIGA, 29 de noviembre.— A pesar de
las presiones de Estados Unidos y el
secretario general de la Organización
del Tratado del Atlántico Norte, Jan de
Hoop Scheffer, los principales aliados
europeos, Francia, Alemania, España e
Italia, se abstuvieron de aportar más
tropas a la ocupación de Afganistán y
comprometer a sus tropas en los combates
del sur afgano.
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Los
países de más peso dijeron no a la
demanda
de Bush.
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De esa forma
llegarían refuerzos a miles de efectivos
estadounidenses, británicos, holandeses
y canadienses que combaten en la parte
meridional del país, escenario de los
más cruentos combates entre ocupantes e
insurgentes.
En la reunión de
la OTAN, gobiernos de mucho menor peso
aceptaron la demanda de Bush.
Bush partió
desde Riga hacia Jordania, donde tenía
programada una cita con el rey Abdalá y
el primer ministro iraquí Nuri al Maliki,
pero el encuentro con el último fue
suspendido hoy y se efectuará mañana,
según EFE.
Sin embargo,
ANSA señala que la suspensión se debió a
un documento norteamericano en el que se
critica fuertemente al Primer Ministro
iraquí.
BUSH INCONSTITUCIONAL
AP, por su
parte, señaló que un juez federal
canceló la autoridad del presidente
George W. Bush para calificar a grupos
como terroristas, afirmando que el
decreto, rubricado después de los
ataques del 11 de septiembre, era
demasiado impreciso e inconstitucional.
Según un
despacho de la AP, algunas cláusulas del
decreto firmado el 24 de septiembre del
2001, que FACULTA al presidente
calificar a 27 grupos e individuos como
"terroristas globales especialmente
designados", son demasiado imprecisas y
podrían violar el derecho constitucional
a la libre asociación, expresó la juez
de distrito Audrey Collins.