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RETO CLAVE
DEL SIGLO XXI
Sembrar 140 mil millones
de
árboles en diez años
• Es un paso
indispensable para desmontar el cambio
climático que amenaza a la Tierra y a
sus habitantes • Cuba ocupa un lugar
mundial destacado por su esfuerzo de
reforestación
POR
ALBERTO D. PEREZ —especial para Granma
Internacional—
Calificando al
cambio climático como la principal
amenaza al planeta Tierra en este siglo
XXI, una reunión de las Naciones Unidas
llamó en Nairobi, Kenya, a sembrar de
inmediato mil millones de árboles en lo
que constituye un paso imprescindible
para enfrentar una hecatombe global.
La
Conferencia de las Naciones Unidas sobre
Cambio Climático efectuada en la segunda
semana de noviembre en esa capital
africana, asegura que todos pueden
participar en este hecho práctico, que
contribuirá a reducir el impacto
negativo del calentamiento global contra
la atmósfera terrestre.
Para neutralizar
los destrozos cometidos por el hombre
mismo contra los bosques y las áreas
arboladas del planeta, se calcula que
será necesario reforestar un área de 1,3
millones de kilómetros cuadrados
—equivalente al territorio de Perú—, y
cubrirla con 140 mil millones de árboles
en un plazo de diez años consecutivos,
es decir, sembrar 14 mil millones de
árboles por año.
Los árboles son
poderosos filtros naturales que capturan
de la atmósfera el dióxido de carbono,
responsable del calentamiento global en
curso, proceso que aproxima al planeta a
una catástrofe ecológica.
El calentamiento
global amenaza directamente a la
agricultura y la producción de alimentos
y a la facultad de los mares de permitir
la procreación de peces. Es por ello,
según advirtió un representante de la
FAO en la Conferencia, que el cambio
climático reducirá la capacidad del
planeta para alimentar a su población y
podrían producirse hambrunas en diversas
regiones del mundo.
Africa, a pesar de
ser la región menos responsable de la
contaminación ambiental y el
calentamiento global, es el continente
que más podría sufrir a consecuencia de
los efectos negativos de esos fenómenos.
Por otra parte, el
aumento de la temperatura ambiente está
ocasionando un incremento en el número y
ferocidad de ciclones tropicales y el
derretimiento de los casquetes polares.
Este último
proceso eleva el nivel de los océanos y
comporta una real amenaza de extinción
para pequeños estados insulares y la
modificación de la morfología costera de
muchos otros países del mundo. Ciudades
a orillas del mar están amenazadas con
la inundación de sus áreas costeras más
bajas.
El Director
Ejecutivo del Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA),
Achim Steiner, dijo que esta campaña de
reforestación y de rehabilitación del
medio ambiente, vital para la
supervivencia del ser humano mismo,
tiene que salir de los corredores
gubernamentales y ser asumida por todas
las personas y sectores de la sociedad.
Steiner subrayó
que el reto global es desarticular el
avance del cambio climático y restaurar
la capacidad del entorno natural para
controlar las sustancias y procesos que
amenazan al planeta.
Otras medidas
sugeridas son el ahorro en el consumo de
electricidad y combustibles fósiles y el
uso creciente de energías alternativas
renovables, como son la eólica, solar,
hidráulica, la que aprovecha las mareas
y el biogás, este último como parte de
un abanico de biocombustibles.
Cuba es uno de los
pocos países en el mundo que han venido
aumentando sostenidamente la superficie
destinada a los bosques, mediante un
esfuerzo dirigido por el Ministerio de
la Agricultura con el apoyo de
organizaciones de masas, entre ellas los
Comités de Defensa de la Revolución, la
Federación de Mujeres Cubanas y
entidades juveniles.
Según los datos
más recientes, el 24,3% de la superficie
cubana está sembrada de árboles. Esa
tarea continúa en toda la nación y
consagra a la mayor de las Antillas como
uno de los países líderes en la lucha
contra el cambio climático y por la
purificación del entorno. |