El libro de Woodward
aviva debate
sobre Iraq
CLAIRE GALLEN / AFP
(Tomado de El Nuevo Herald)
WASHINGTON.—
Las afirmaciones del periodista
estadounidense Bob Woodward, en su nuevo
libro cargado de críticas contra el
gobierno de George W. Bush, sacudieron a
Washington y alimentaron el debate sobre
la guerra en Iraq a cinco semanas de las
elecciones legislativas de noviembre.
En su libro State of Denial
(Estado de negación), Woodward
afirma que Bush subestima la amplitud de
la violencia contra las fuerzas
estadounidenses en Iraq.
El libro también asegura que desde la
invasión al país árabe, Bush le aseguró
al Congreso y al público que la lucha
contra el terrorismo y por establecer la
democracia en Iraq progresa, pese a que
se conocieron informes de inteligencia
que sostienen lo contrario.
''Hubo una gran diferencia entre lo que
la Casa Blanca y el Pentágono sabían
sobre la situación en Iraq y lo que
decían en público'', Woodward asegura en
un artículo publicado ayer en el diario
Washington Post.
Resumiendo su tesis en el artículo,
Woodward da varios ejemplos sobre el
doble lenguaje de la Casa Blanca.
En marzo del 2003, poco antes la
invasión de Iraq, el vicepresidente Dick
Cheney había calificado de
''exageración'' la idea de mantener
cientos de miles de soldados en el lugar
al finalizar las operaciones militares.
Entonces los servicios de planificación
del Mando central (Centcom) consideraban
que harían falta 450 000 soldados
estadounidenses para la ocupación de
Iraq.
El libro, que sale a la venta hoy, ya
encabeza la lista de pedidos de la
librería en línea de Amazon.com,
y fue un tema central este fin de semana
en los medios estadounidenses luego de
que las revelaciones que hace se
filtraran a la prensa.
El periodista denuncia la ausencia de
estrategia militar y la influencia de
Henry Kissinger, el controvertido
consejero de seguridad nacional en los
años 70, quien se opone a la reducción
de tropas en Iraq para no repetir un
nuevo Vietnam.
Woodward también critica duramente al
secretario de Defensa, Donald Rumsfeld,
y le reprocha a la antigua secretaria de
Seguridad nacional, Condoleezza Rice,
hoy secretaria de Estado, por haber
ignorado, dos meses antes del 11 de
septiembre del 2001, la advertencia de
que había un alto riesgo de ataques
terroristas que le hizo el número uno de
la CIA en ese momento, George Tenet.
La Casa Blanca vigorosamente rechazó
estas acusaciones el sábado a través de
un comunicado.
''El Presidente fue muy claro con los
estadounidenses sobre los desafíos a los
que nos enfrentamos en Iraq. [...] Si
usted retrocede, podrá ver que ningún
estadounidense ignora la violencia en
Iraq'', aseguró ayer el asesor de la
Casa Blanca Dan Bartlett a la cadena CBS.
Por su parte Kissinger negó desempeñar
un papel determinante sobre Iraq.
''Es absurdo creer que alguien que viene
del exterior una hora cada seis semanas
tiene una gran influencia en las
decisiones tácticas'', afirmó a la
cadena CNN. |