CON la reducción
paulatina de sustancias agresivas al
ambiente, Cuba cumple los requisitos del
Protocolo de Montreal para la protección
de la capa de ozono, afirmó el doctor
Nelson Espinosa Pena, director de la
Oficina Técnica del Ozono (OTOZ).
A la mitad se redujo en
la Isla el consumo de los compuestos
químicos denominados clorofluorocarbonos
(CFCs), considerados entre los más
agresivos del entorno, agregó este
miércoles en conferencia de prensa
Los CFCs contenidos en
los sistemas de refrigeración
contribuyen al recalentamiento de la
Tierra, por lo que en la Isla continúa
el proceso de recuperación y reciclaje
de tales equipos, a lo cual contribuye
el cambio de refrigeradores altos
consumidores por otros más eficientes.
La OTOZ promueve
igualmente proyectos para la producción
de aerosoles industriales y técnicos, en
correspondencia con el Protocolo de
Montreal, aprobado en 1987 en esa ciudad
canadiense y suscrito por numerosos
países tras el descubrimiento del
agujero abierto en esa especie de
sombrilla protectora de las radiaciones
ultravioleta UV del Sol.
Desde finales de la
década de 1970, cada año desaparece
durante el mes de septiembre una porción
considerable de la capa preservadora del
ozono estratosférico, situada sobre la
Antártica y se crea una especie de hueco
que mide 25 millones de kilómetros
cuadrados, casi el tamaño de
Norteamérica.
El Protocolo de Kyoto,
de la Convención Marco de la
Organización de las Naciones Unidas,
estableció compromisos mínimos para los
países desarrollados de reducción de las
emisiones de efecto invernadero y quedó
abierto a la firma de los Estados el 16
de marzo de 1998.
El gobierno de Estados
Unidos se niega a suscribirlo, a pesar
de que con menos del cuatro por ciento
de la población mundial, es el
responsable de más del 25 por ciento de
las expulsiones de vapores dañinos a la
atmósfera. (AIN)