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Una tonelada de pasta de
papel
implica talar 17 árboles
• La necesidad del
reciclaje crece por día para el medio
ambiente
POR
RICARDO BRUNO OJEDA —especial para
Granma Internacional—
EL papel reciclado salva la vida de
bosques enteros —para conseguir una
tonelada de pasta de papel es necesario
talar 17 árboles, cada uno de los cuales
tardaría en crecer 20 años—, no
contamina el medio ambiente y ahorra
energía.
El vocablo papyrus, en latín,
alude a la planta egipcia Cyperus
papirus, de la familia de las
Ciperáceas, cuyas hojas sirvieron como
soporte de escritura a los egipcios,
griegos y romanos entre el 3000 a C y el
siglo V d.C.
En el año 105 d.C., T´sai Lun, un
empleado del emperador chino Ho Ti,
fabricó por primera vez un papel, a
partir de una pasta vegetal a base de
fibras de caña de bambú, morera y otras
plantas, dando origen al papel que
conocemos hoy.
Durante 500 años la técnica de la
elaboración del papel perteneció sólo a
los chinos, quienes la guardaron
celosamente durante ese largo período.
Los artículos en cuya fabricación
emplea el papel como materia prima
forman parte de la mayoría de los
ambientes cotidianos del ser humano,
aportándoles funcionalidad, comodidad,
orden, higiene y protección de los
productos.
Cajas de cartón para embalajes;
bandejas para el transporte de artículos
frágiles como huevos y frutas; bienes
para el estudiante, como cuadernos,
blocks y agendas, y papeles para
oficinas, constituyen un interminable
listado que da cuenta cabal de la
importancia de todos y cada uno de estos
artículos de uso habitual.
En su fabricación se emplea
exclusivamente papel usado por el
consumidor: periódicos, revistas,
papeles de oficina, impresos..., cuyo
único destino sería su eliminación en
vertederos vía incineración.
Las características distintivas del
papel 100% reciclado y ecológico es su
color blanco natural, garantía de un
proceso limpio de fabricación en el que
no ha habido uso de agentes químicos
blanqueantes, especialmente nocivos para
el medio ambiente.
El papel reciclado fue dado a conocer
en la década de los años 60 por diversos
grupos ecologistas pero su utilización
no fue significativa. Es sobre todo a
partir de las décadas de los 80 y los 90
cuando se le empieza a dar un poco de
importancia a este tema.
El principio del reciclaje se basa
fundamentalmente en aprovechar lo más
posible los recursos de que disponemos y
en reciclar todos los desechos que vamos
generando.
Viendo cómo están los vertederos en la
actualidad podemos llegar fácilmente a
la conclusión de que algo está fallando.
No es normal talar millones de árboles
para fabricar papel y después tirar éste
a la basura en lugar de aprovecharlo
para fabricar nuevo papel.
Los adelantos y sed de cultura hicieron
que el papel escrito se convirtiera en
el vehículo de comunicación por
excelencia, lo cual ha conllevado un
aumento espectacular de su consumo o, lo
que es lo mismo, de la tala de bosques
enteros para soportar esa demanda.
Pero este aumento del consumo ha traído
a su vez otro problema: se generan
nuevos desperdicios que contaminan la
naturaleza.
Parte de estos problemas de
deforestación y contaminación
medioambiental se pueden solucionar
utilizando papel reciclado fabricado
bajo normas estrictas que hagan que en
su proceso de transformación no se
empleen agentes químicos agresivos,
sobre todo el cloro.
El reciclaje es la única forma para
liberarnos de los desperdicios
sacándoles provecho. Cuando entendamos
que no es basura lo que tiramos si no
bosques enteros, habremos comprendido el
sentido ecológico del consumo de papel. |