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2006, el sexto año más
caliente
de la historia
• Afirma la Organización
Meteorológica Mundial
POR ALBERTO D. PEREZ —especial para
Granma Internacional—
LA
Tierra va por mal camino, según la
Organización Meteorológica Mundial
(OMM), organismo de las Naciones Unidas
que lleva cuenta de las variables del
tiempo en escala planetaria.
Según estudios que esa institución
acaba de informar, el 2006 se inscribe
como el 6º año más caliente en toda la
historia conocida de nuestro planeta,
debido fundamentalmente a las emisiones
incontroladas de gases de efecto
invernadero por los principales países
industrializados.
Si
a ello se agrega que prosigue la tala
indiscriminada de bosques —sabiéndose
que los árboles capturan el CO2,
el anhídrido carbónico, uno de los
principales gases contaminantes—,
entonces tenemos un cuadro bastante
incierto en lo que a perspectivas de
mejoría se refiere.
Según la OMM, la temperatura promedio
aumentó en 0,42 grados celsius por
encima del promedio registrado en el
período de 1961 a 1990, que fue de 14
grados centígrados. En el 2006, agrega
la institución, se produjeron sequías
prolongadas en algunas regiones, fuertes
lluvias e inundaciones en otras, junto
con mortíferos tifones en el Sudeste
asiático, que dejaron miles de víctimas
fatales.
Tan grave como todo ello es el
derretimiento de los casquetes polares.
Tan sólo en el Artico, se derritieron
este año 60,421 kilómetros cuadrados de
glaciares. Ello conduce al aumento del
nivel del agua en los océanos del mundo
y constituye una amenaza cierta a los
pequeños estados insulares y a aquellos
países con costas bajas y ciudades
costeras.
La
situación fue examinada por el Programa
de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA) en una reciente reunión
en Nairobi, en la cual se indicó que en
los próximos 10 años, junto a otras
medidas, deben ser sembrados 140 mil
millones de árboles si es que el mundo
va a luchar con éxito contra el
calentamiento global y sus nefastas
consecuencias.
La
negativa de algunos países
industrializados a adherirse al
Protocolo de Kyoto, que regula las
emisiones de gases de efecto invernadero
a la atmósfera, constituye un obstáculo
poco menos que insalvable para alcanzar
una mejora de la situación.
De
lo que se trata es de continuar
presionando a los países morosos para
que acepten el llamado mundial,
suscriban el Protocolo y adopten las
medidas necesarias para disminuir su
envenenamiento de la atmósfera global. |