Terry Fox o un llamado a
los corazones de todo el mundo
POR
ASTRID BARNET —especial para Granma
Internacional—
LA 10ª Edición del
Maratón de la Esperanza-Lucha contra el
Cáncer, inspirada en la memoria del
joven canadiense Terry Fox, se
realizará en todas las provincias de la
Isla, este sábado 17 de marzo, tomando
como punto de partida Ciudad de La
Habana.
Presidirán esta Edición
la Embajada de Canadá en La Habana, el
Instituto Cubano de Deportes, Educación
Física y Recreación (INDER) y, en
especial, los Ministerios de Salud
Pública, de Relaciones Exteriores, de
Cultura y del Turismo.
Como es habitual, desde
hace diez años, a todo lo largo y ancho
del país se lleva a cabo esta
tradicional carrera de lucha contra el
cáncer y que ha crecido en organización
y pasividad en los últimos años.
Actualmente,
enfermedades como el cáncer representan
la segunda causa de muerte para todos
los grupos de edades en Cuba
—específicamente antes de los 75 años de
edad—, y para que no muera la esperanza
cada año (desde hace una década)
numerosos organismos, empresas y
personas a título individual realizan
donaciones voluntarias en efectivo para
la mencionada carrera que ya tiene un
respaldo mundial.
Unido a ello la embajada
de Canadá organiza cada año una noche
benéfica con el fin de recaudar fondos,
destinados al Instituto Nacional de
Oncología y Radiobiología de Cuba para
sus programas de investigación sobre
cáncer mamario y cérvico–uterino.
¿QUIÉN FUE TERRY FOX?
Terry Fox fue un joven
canadiense que, como consecuencia de
padecer cáncer, a los 18 años de edad
tuvo que hacerse amputar su pierna
derecha, seis pulgadas sobre su rodilla.
No obstante, decidió realizar una
carrera maratónica por algunas
provincias de Canadá con el objetivo
inspirador de llamar a los corazones y
conciencias de su pueblo para la
realización de colectas de fondos que
ayudaran a financiar las investigaciones
contra esa terrible enfermedad.
El 12 de abril de 1980
Terry inició su Maratón de la
Esperanza y, pocos meses después
falleció, pero no su ejemplo que cada
año es un símbolo para todos, porque no
obstante representar una historia triste
dejó al mundo el mensaje de que con
esfuerzo, persistencia y coraje pueden
vencerse todas las dificultades, incluso
una enfermedad tan terrible como el
cáncer.
Hay que recordar que la
Organización Mundial de la Salud (OMS)
considera que el cáncer es una
enfermedad prevenible y curable, si
tenemos en cuenta que un tercio de los
casos pueden ser prevenidos, otro tercio
curado y el otro, podría tener al menos
una mejor calidad de vida.
Aunque este evento se
realiza anualmente en más de 50 países,
el caso de la mayor de las Antillas
constituye todo un fenómeno por su
masividad y carácter participativo, por
lo que no existen premiaciones y pueden
asistir todos los interesados,
independientemente de su edad y sexo. Y
algo muy llamativo. El recorrido se
puede cubrir en silla de ruedas,
corriendo, caminando, en patines y hasta
en bicicletas.
Este año, en el caso de
la capital, la arrancada y meta de la
octava edición del Maratón por la
Esperanza Terry Fox tendrá lugar en la
Sala Kid Chocolate, cercana al Capitolio
Nacional. Sin lugar a dudas, un mensaje
de salud y solidaridad humanas que
otorgará, una vez más, el pueblo de Cuba
al mundo entero y, en especial, a todas
aquellas personas que padecen de cáncer
y que, como el joven canadiense Terry
Fox, alientan la esperanza en sus
corazones.