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Anticipan renuncia de
Fiscal
General de EE.UU.
WASHINGTON, 15 mar (PL) —. Grietas en
las filas republicanas y las demandas de
los demócratas estadounidenses anticipan
que al secretario de Justicia, Alberto
Gonzales le quedan días en el cargo.
Centro de un escándalo por el despido de
ocho fiscales federales por aparentes
motivaciones políticas, el Fiscal
General no sobrepasará la tormenta
política que se abate sobre Washington,
predicen medios opositores en el
Congreso.
La situación se enturbió aún más cuando
este miércoles el senador republicano
por New Hampshire, John Sununu, se
convirtió en el primer miembro de esa
agrupación en solicitar su dimisión,
pese a que el presidente George W. Bush
le había reiterado su confianza.
Sununu dijo a la televisora CNN que no
está complacido con las declaraciones de
Bush en México. Creo que debería
reemplazarlo, sostuvo.
El parlamentario republicano destacó que
al problema de las destituciones se
suman otros hechos que terminaron con la
confianza en Gonzales.
Destacó, entre otros, un informe del
inspector general del Departamento de
Justicia sobre el uso de cartas secretas
de seguridad nacional para acceder a
archivos personales en investigaciones
sobre terrorismo.
En la actualidad, los demócratas que
ahora dirigen el Congreso impulsan
investigaciones y audiencias luego que
varios fiscales cesados manifestaron que
recibieron presiones de parlamentarios
republicanos en investigaciones de
fraudes electorales.
Asimismo, los letrados indicaron que la
secretaría de Justicia trato de
intimidarlos.
En declaraciones a la prensa, el líder
de la mayoría demócrata, Harry Reid
opinó que a Gonzales le queda poco en el
cargo. "No creo que dure mucho. Días",
enfatizó.
Mientras, la Casa Blanca maniobraba para
evitar que el asesor político del
presidente, Karl Rove y la ex candidata
a la Corte Suprema y abogada
presidencial Harriet Miers, sean citadas
a las audiencias previstas en la
investigación.
A la postura asumida por Sununu se
pueden ligar otros legisladores del
partido del mandatario, lo que debe
terminar con la salida de Gonzales o
dejar a Bush en una posición muy
comprometida.
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